Tras una reunión que no duró más de 15 minutos entre ambos en La Moneda, el Presidente Gabriel Boric acusó a José Antonio Kast de mentir respecto al intercambio de información por el polémico y controversial proyecto de cable submarino entre Chile y China.

Fue el Presidente Gabriel Boric quien informó a la prensa reunida en el patio de los naranjos del Palacio de La Moneda del fracaso de su cuarto encuentro con el republicano José Antonio Kast.

El mandatario – visiblemente ofuscado y frustrado – dio a conocer al menos 5 puntos importantes que quería informar y discutir con Kast y su equipo, pero todo se frustró producto que el Presidente electo exigió a Boric retractarse en cuanto a su versión del tema del «cable chino».

Boric realizó un punto de prensa en el que señaló que “desgraciadamente, el Presidente electo ha llegado a esta reunión exigiéndome que me retracte de los dichos de que yo le había informado respecto de esta situación antes. Y como eso es falso, y no lo voy a hacer, decidió que las siguientes bilaterales no sucedieran”.

“Acá claramente hay una estrategia de cómo llevar adelante esto. Como Gobierno, seguimos plenamente disponibles, por el bien de Chile -que es lo que a mi al menos me convoca- a tener todas las reuniones que sea necesario, con toda la transparencia que corresponda, en todos los temas, para poder realizar un buen traspaso que esté a la altura que Chile se merece”, añadió el mandatario.

Del mismo modo, apuntó a que “hemos visto una actitud distinta, espero que esta se modifique en la semana que queda”.

Finalmente, sostuvo que “yo le transmito a Chile que -de parte nuestra- existe toda la voluntad. Acá, de ahora en adelante, lo que hemos visto es que van a haber acusaciones de mentiras, de falta de información. Yo les digo, todo eso es falso”.

“Acá están nuestros ministros, acá estoy yo. Y a los chilenos y chilenas, les doy mi palabra que, en todo momento, ha existido plena disposición hasta el 11 de marzo de que el traspaso sea transparente e impecable”, remató Boric.

Lo anterior pone en duda la relativa fluidez que venía mostrándose – al menos públicamente – ante el cambio de mando del 11 de Marzo. Todo ello sin asimilar o entender por parte de las autoridades el actual y delicado contexto internacional que se vive, en un momento más que propicio – además – para aclarar dudas sobre el déficit fiscal, las listas de espera en salud y por supuesto la controversia que enfrenta el actual gobierno en relación al proyecto de «cable chino» con Estados Unidos.