El estadounidense llegó a llamar al colombiano «un matón y un mal tipo» y le acusó de fabricar «muchas drogas». Trump ha entrado «con muy buena disposición» a la reunión, que ha durado dos horas. Dos figuras políticas, Gustavo Petro y Donald Trump, se encuentran sentados en sillones en una sala con detalles dorados. Petro viste traje negro y corbata dorada, mientras que Trump lleva un traje azul oscuro y corbata roja (rTVe.es).
Donald Trump ha recibido este martes en la Casa Blanca a uno de los pesos pesados de su lista negra de enemigos latinoamericanos: el presidente colombiano, Gustavo Petro. Y lo ha hecho «con muy buena disposición», según ha adelantado su portavoz, Karoline Leavitt. Un encuentro que se ha dado tras un año de tensiones, insultos mutuos y advertencias de parte del estadounidense, que llegó a amenazar a su invitado con llevar a cabo en Colombia operaciones militares similares a las perpetradas en Venezuela el 3 de enero, que se saldaron con el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa.
La reunión se ha desarrollado a puerta cerrada, sin acceso a la prensa, y ha durado dos horas. En el foco estaba principalmente el asunto del narcotráfico, tras la insistencia del magnate de que durante el Gobierno de Petro ha aumentado la producción de cocaína, algo que el Ejecutivo del país sudamericano refuta mientras defiende su política antidrogas.
Al término del encuentro, Petro ha subido una foto a su red social X en la que se ve una foto de ambos sonrientes y estrechándose la mano y a su lado, una dedicatoria del estadounidense: «Gustavo: Un gran Honor. Amor a Colombia», reza el manuscrito. El gobernante ha publicado además otra instantánea en la que se muestra el libro ‘Trump, the art of the deal’ que el presidente estadounidense le ha firmado con el mensaje: «Eres genial».
«¿Qué me quiso decir Trump en esta dedicatoria? No entiendo mucho el inglés», ha escrito en el mensaje que acompaña esa imagen.
Fotografía publicada en la red social X en la cuenta del presidente de Colombia, Gustavo Petro, en la que se le ve posando junto a su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, tras una reunión este martes, en la Casa Blanca, en Washington EFE/ @petrogustavo
El colombiano ha llegado a la Casa Blanca sobre las 10.55 horas de Washington (16.55 de España) en un vehículo del Servicio Secreto de Estados Unidos con la bandera de Colombia. El anfitrión no ha salido a recibir a su invitado, a diferencia de lo ocurrido en otras ocasiones con mandatarios como el salvadoreño, Nayib Bukele, y el argentino, Javier Milei. Posteriormente la Presidencia colombiana ha difundido unas fotos en las que se ve a Trump saludar sonriente a Petro en el Salón Este.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha asegurado que Trump entró «con muy buena disposición» a la reunión. Y ha detallado, en una entrevista con la cadena Fox, que «el presidente Trump prefiere la diplomacia», y que eso es lo que se ha estado viendo con el encuentro con Petro.
Por parte de EE.UU. han estado presentes también el vicepresidente, JD Vance; el secretario de Estado, Marco Rubio, y el senador republicano de origen colombiano Bernie Moreno. Y la delegación colombiana la han completado la ministra de Exteriores, Rosa Villavicencio; el de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, y el embajador en Estados Unidos, Daniel García-Peña.
«Hoy inicio mi agenda en Washington como jefe de Estado, dispuesto a seguir fortaleciendo la relación entre dos naciones que comparten un mismo objetivo: la lucha contra el narcotráfico, desde un enfoque que priorice la vida y la paz en nuestros territorios. Me acompaña mi familia con su amor antes de ingresar a mi reunión con el presidente Trump», había escrito Petro en su cuenta de X.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, saludando a su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, este martes en la Casa Blanca, en Washington EFE/ @infopresidencia
Una llamada de teléfono, el pasado 7 de enero, sirvió para calmar los ánimos tras meses de confrontación. «Fue un gran honor hablar con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien me llamó para explicar la situación de las drogas y otros desacuerdos que hemos tenido. Agradecí su llamada y su tono, y espero reunirme con él próximamente», escribió Trump en redes, apenas tres días después de haber dicho sin paños calientes que el gobernante colombiano es «un hombre enfermo al que le gusta fabricar cocaína y venderla a EE.UU.».
Petro, según reveló él mismo, le aclaró en esa charla que no es un narcotraficante y le presentó las cifras de su Gobierno en la lucha contra las drogas. Y públicamente reconoció que reunirse con su homólogo es algo «histórico», ya que, «si no se dialoga, hay guerra». Días antes, en medio de las advertencias de Trump, el colombiano había llegado incluso a amenazar con volver a tomar las armas, como en sus años de guerrillero, para defender la soberanía de su país si EE.UU. se atrevía a lanzar algún tipo de agresión.
Para viajar a Washington el pasado domingo, el presidente colombiano, cuyo mandato vencerá el próximo 7 de agosto, ha tenido que recibir un visado espacial después de que el Departamento de Estado de EE.UU. se lo cancelara tras su inclusión en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), conocida como ‘Lista Clinton’.
