El Colegio del Camino Real Mario Miranda Pinto es un establecimiento educacional con matrícula de pre-kinder a 8° básico. Se ubica en el sector Cordillera de Mostazal y por estos días vive la última etapa del cambio de techumbre en algunas instalaciones, lo que obligó a tener clases en otro lugar para la vuelta de las vacaciones de invierno.

El Departamento de Educación Municipal (DAEM) de la comuna logró un acuerdo con la Hacienda Picarquín, un lugar donde la naturaleza se respira en cada sendero y en sus amplias praderas.

“Estamos en la última etapa del cambio de la techumbre de cemento asbesto en una parte del establecimiento y teníamos que generar un plan de mitigación, dónde podíamos hacer las clases. La Hacienda Picarquín es un espacio que se nos abrió, donde nos dijeron ‘bienvenidos’”, explica la jefa del DAEM Mostazal, Lorena Cuevas.

“Tenemos salas súper acondicionadas con calefacción, con todo lo necesario para nuestros niños, con un chocolate caliente en la mañana, con una sopita al mediodía más una colación que la provisiona Junaeb”, agrega la jefa de departamento sobre el período de clases en la hacienda, que abarca desde el lunes 7 de julio al viernes 11 del mismo mes.

“Invitamos a todos los papás a que estén súper tranquilos, hay una cantidad enorme de profesionales acompañando y trabajando con sus hijas y con sus hijos. Queremos agradecerle a la administración de la Hacienda Picarquín por abrirnos las puertas”, sostiene Lorena Cuevas.

Yasna Valdivia, profesora del colegio, dice que “es una experiencia inolvidable para los niños, es algo significativo porque permite que haya más aprendizajes transversales, que sigamos manteniendo el sello de nuestro colegio, que es el medio ambiente”.

Su colega Margareth Celis destaca que “ha sido una experiencia súper linda, los chicos están súper contentos, es un lugar que nos llena de energía positiva”.