Estudiantes de distintas latitudes optaron por esta casa de estudios, desafiando los confines equidistantes, con la firme convicción de comenzar sus estudios en una región que les recibe con los brazos abiertos.
Desde Iquique en el norte del país, hasta Tierra del Fuego en el sur de Chile, la Universidad de O’Higgins (UOH) continúa consolidándose como una de las instituciones educativas más relevantes de la Región de O’Higgins, atrayendo a estudiantes procedentes de los extremos del país que se encuentran tras la consecución de sus sueños profesionales.
El proceso de matrícula 2025 ha sido testigo de historias de sacrificio, valentía y esperanza, como las de Kristeen Bascuñán Muñoz y Alonso Arévalo Chaparro, nuevas promesas de esta casa de estudio, que desde ya pasan a ser ejemplos de motivación para el resto de los jóvenes que aspiran ingresar a los estudios de Educación Superior.
Conectar con los sueños
Kristeen, proveniente de la ciudad de Pozo Almonte en el extremo norte de Chile, y egresada del Liceo Alcalde Sergio González de esa comuna, se matriculó en la carrera de Enfermería UOH; mientras que Alonso, oriundo de Porvenir en Tierra del Fuego, optó por estudiar Derecho en el mismo Campus Rancagua.

“El lugar de sueños”
El sueño de Kristeen Bascuñán Muñoz se forjó en la árida zona norte de Chile, donde su aspiración de estudiar una carrera en salud, la llevó a poner todas sus expectativas en la Universidad de O’Higgins. A pesar de la incertidumbre sobre su selección, la joven de 19 años decidió junto a su familia subirse a un avión al encuentro de su sueño, que justo habita en la carrera de Enfermería de esta casa de estudios. «Mis tres opciones en carreras fueron para esta Universidad: Medicina, Enfermería y Psicología. Cuando supe que quedé en Enfermería UOH sentí -junto a mi familia- una satisfacción inmensa, y nos dispusimos a viajar desde muy lejos, desafiando las distancias para matricularme en medio de una jornada de inscripción rápida y satisfactoria, donde nos han tratado muy bien. Además, Rancagua, tiene buen clima y un ambiente estupendo. Estoy muy contenta de formar parte de esta casa de estudios”.
De Porvenir a Rancagua
Por otro lado, Alonso Arévalo Chaparro, quien creció en Tierra del Fuego, ha sido testigo de los desafíos que enfrenta un estudiante en una de las zonas más australes del país. El egresado de la Escuela Libertador Bernardo O’Higgins de Porvenir ha tenido claro que su vocación profesional ha sido “estudiar Derecho, ser abogado y luego Juez”, razón que le llevó a postular con toda su confianza solo a la Universidad de O’Higgins, donde ahora comienza su camino académico.
Un puente educativo
Ambos testimonios reflejan la importancia de la UOH como una institución inclusiva y accesible, que abre sus puertas a cientos de estudiantes de distintas regiones del país, que como Kristeen y Alonso, también se encuentran tras el sueño sin fronteras de ser profesionales, que en muchos de los casos va acompañado de sacrificios que se transforman en puentes para quienes buscan educación de calidad más allá de las distancias y límites geográficos.