Pescadores desaparecidos en Isla Santa María se reencuentran con familiares tras ser rescatados. Se trata de Rodrigo Cruz García (50) y Diego Cruz Guzmán (23), padre e hijo, volvieron a tierra firme tras ser rescatados en Pichilemu, una semana después de su desaparición.

(BiobioChile.cl y Emol.com).- Un emotivo video muestra el momento en que los dos pescadores desaparecidos en Isla Santa María, vuelven a tierra firme y se reencuentran con algunos familiares, luego de ser rescatados en Pichilemu.

Se trata de Rodrigo Cruz García (50) y Diego Cruz Guzmán (23), padre e hijo que el domingo pasado habían salido a pescar en un bote a motor, cuando se les perdió el rastro.

En horas de esta madrugada, a una semana de su desaparición, estas personas fueron vistas 12 millas al oeste de la costa de Pichilemu por pescadores de la lancha a motor ‘Soledad’.

Según informaron los rescatistas, ambos se encontrarían en buenas condiciones y serán trasladados a un recinto asistencial para recibir atención médica.

El resto de sus familiares, que residen en la región del Bío Bío, ya se encuentran en camino a Pichilemu para reencontrarse con Rodrigo y Diego.

Así lo confirmó el capitán de puerto de Coronel, Osvaldo Cuadra, quien entregó más detalles del rescate, aseverando esta mañana que «ellos están bien y en este momento en un centro asistencial en Pichilemu». Aunque advirtió que «lo más probable es que sean derivados a otro centro asistencial regional en San Antonio».

Cabe mencionar que el domingo 24 fue la última vez que se supo de su paradero, cuando salieron desde la costa de Coronel, región del Biobío, en su lancha «Alexia Esperanza». Hoy fueron hallados por otra embarcación menor en el área de Pichilemu, región de O’Higgins.

En relación a qué ocurrió, Cuadra dijo a CHV Noticias que «todavía no se sabe cuál fue la causa de la deriva, pero los datos que entregaban las aplicaciones de la Gobernación Marítima de Talcahuano y también otros datos corroborados por la Universidad de Concepción, informaban que la deriva iba a ir hacia el norte y hacia allá fue efectivamente. La distancia a costa era una incertidumbre, podían estar incluso 100 millas, pero se encontró a tres millas náuticas aproximadamente al oeste de Punta Lobos, en el área de Pichilemu».

Ahora bien, detalló que «la embarcación está en buenas condiciones», pero «ahora es importante seguir con un tratamiento para esos dos pescadores, un tratamiento psicológico. Yo creo que estar a la deriva esa cantidad de días y haber pensado en muchos instantes que no los iban a encontrar, lleva también un problema detrás y es importante que se les haga un seguimiento y un apoyo psicológico al padre y al hijo».

En una profundización respecto a cómo inició todo, el capitán indicó que «los primeros días los familiares me comentaron que (los pescadores) salieron por un par de horas. Fueron a las 10 de la mañana y tenían que volver a la 1 de la tarde, por ende, no salieron con teléfono celular, no salieron con ropa de abrigo adecuada, no salieron con alimento, ni agua para poder sobrevivir o estar en el mar seis o siete días, como si lo hacen otros pescadores artesanales cuando van a navegar una mayor cantidad de días».

Además, afirmó que, por razones que serán investigadas, luego «estaban sin motor, sin remo y sin ancla», lo que «los derivó, los llevó, los llevó, los llevó, y llegaron hacia el área de Pichilemu».

«Estaban a la deriva, sin motor, sin posibilidad de moverse, sin posibilidad de tirar un ancla que retarda el traslado de la embarcación», agregó más tarde.

Cuadra resaltó que «la experiencia de los pescadores artesanales fue importante, porque ellos nos comentaban que había corriente en el área cuando estaban pescando y dejaban su embarcación a la deriva, eran llevados hacia el área norte. Los vientos que fueron predominantes en esos días fueron del sur, así que tiraban hacia el norte también a las embarcaciones, así que todo orientaba a que fueran hacia allá».

Por otra parte, el capitán expuso que llegaron a buscar 120 millas al oeste. De hecho, comentó que «los pescadores artesanales iban a salir a recorrer hacia la isla Juan Fernández», pero «gracias a Dios se les encontró, estaban a poca distancia de costa, pero más detalles de cómo pasó, qué les pasó, eso ya en materia de investigación posterior».

En un video compartido por la Armada, se puede ver a Rodrigo Cruz, quien relata parte de lo que vivió en estos días. «El motor no quería andar (yo decía), qué hago señor, deme un consejo, porque yo no hallo qué más hacer, dígame usted, ayúdeme por favor, se lo suplico (…) porque como voy a dejar morir a mi hijo».