Información residual de procedimientos anteriores efectuados por la Brigada de Investigación Criminal (BICRIM) San Fernando, permitió que los detectives de esa brigada territorial pudieran establecer que, en una quebrada del sector Los Laureles de la capital de Colchagua, existía un cultivo de plantas de cannabis.

Debido a lo anterior, un equipo de la PDI San Fernando se trasladó hasta el lugar, donde corroboró la existencia de alrededor de 6.500 plantas de cannabis, cuyo potencial de producción fue avaluado en 3.200 millones de pesos, aproximadamente.

La policía civil informó que el en el lugar también se encontró un sistema de regadío compuesto por mangueras que llevaban agua desde quebradas cercanas hasta piscinas artificiales, reservas de agua desde las que se extendía una red de riego por goteo.

El hallazgo fue informado al fiscal de turno, quien instruyó la destrucción de las plantas de cannabis en el mismo lugar, diligencia que fue llevada a cabo previa coordinación con personal de la CONAF.