Las autoridades penitenciarias confirman el fallecimiento, pero sus colaboradores no tienen confirmación Navalni, de 47 años, cumplía prisión en una prisión del Ártico donde había denunciado malas condiciones.
(RTVe).- El líder opositor ruso Alexéi Navalni ha muerto en prisión, según han informado las propias autoridades penitenciarias rusas. «Se le practicaron los necesarios procedimientos de reanimación, que no dieron ningún resultado. Los médicos de urgencias constataron la muerte del condenado. Se están estableciendo las causas del fallecimiento», señala el comunicado oficial, informa Efe.
Kira Yarmish, colaborada de Navalni, ha asegurado en redes sociales que no tienen confirmación de la muerte. «El Servicio Penitenciario Federal del distrito de Yamalo-Nenets difunde noticias sobre la muerte de Alexéi Navalni en el IK-3. Aún no tenemos ninguna confirmación de esto. El abogado de Alexéi ahora vuela a Jarp. Tan pronto como tengamos alguna información, la informaremos».
Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, ha asegurado que no tiene información que aportar. «Los médicos tienen que aclararlo», ha dicho Peskov, citado por la agencia TASS. Por su parte, el Comité de Investigación ruso (Fiscalía) ha anunciado una investigación.
Navalni, de 47 años, cumplía 30 de condena por diversos delitos, y estaba considerado el principal opositor a Vladímir Putin y a las políticas del Kremlin.
Encarcelado en el Ártico
Navalni fue trasladado sin informar a sus colaboradores ni familiares de la cárcel número 6 de la región de Vladímir, donde cumplía su condena desde junio de 2022. El Kremlin aseguró que desconocía su paradero y remitió a las autoridades penitenciarias.
A finales de diciembre, sus colaboradores alertaban de que su salud había desmejorado como consecuencia del trato recibido. Estados Unidos, la Unión Europea y organizaciones como Amnistía Internacional habían mostrado su preocupación.
Dmitri Muratov, editor de periódicos y premio Nobel de la paz, ha asegurado a Reuters que Navalni ha sido «asesinado» y que las condiciones de encarcelamiento han conducido a su muerte.

En 2020, el opositor pasó varios meses en tratamiento en Alemania tras haber sobrevivido a un envenenamiento mediante un agente nervioso.