Durante la ceremonia de despedida del expresidente Piñera, el presidente Gabriel Boric abordó la gestión del fallecido otrora mandatario.
“Durante su gobierno, las querellas y recriminaciones fueron en ocasiones más allá de lo justo y razonable”. Esta frase es parte del discurso que este viernes pronunció el presidente Gabriel Boric en la ceremonia de homenaje del fallecido expresidente Sebastián Piñera.
El exmandatario falleció el martes pasado a los 74 años, luego de que el helicóptero que piloteaba capotara sobre el Lago Ranco, en la Región de Los Ríos.
Al respecto, el presidente Boric decretó duelo nacional por tres días e instruyó la realización de un funeral de Estado con todas las ceremonias republicanas que conlleva.
El discurso de homenaje del presidente Boric estuvo marcado por destacar la gestión que tuvo el expresidente Piñera en la reconstrucción tras el terremoto de 2010 o el manejo de la emergencia sanitaria por la pandemia del COVID-19.
También, lo calificó como un político que, “desde sus convicciones e ideas, sirvió con amor a la patria y trabajó tenazmente por verla crecer y progresar“. En ese sentido, indicó que “ya llegará el momento de las evaluaciones históricas, de ponderar las luces y sombras que tuvo, como todo hombre público, pero no es este el momento de aquello”.
En otro momento, el mandatario mencionó que en estos días, “algunos han recordado que fuimos adversarios políticos. Es cierto. Él tuvo un estilo de ejercer la autoridad que no es el mío, defendió ideas diferentes a las de nuestro sector y también tuvo una interpretación del estallido social de 2019, que fue diferente a la mía, y actuó en ocasiones de una manera con la discrepé, pero usando siempre, repito, siempre, los mecanismos de la democracia y la Constitución“.
Sin embargo, “como mencionó la expresidente Bachelet, valoro particularmente que haya sido él quien haya solicitado el informe a la ONU respecto a las denuncias de graves violaciones a los derechos humanos que se produjeron en ese periodo”, continuó.
Además, dijo que, “como oposición, como ha sucedido otras veces en nuestra historia, durante su gobierno las querellas y las recriminaciones fueron en ocasiones más allá de los justo y razonable. Hemos aprendido de ello, y todos debiéramos hacerlo”.
“Nada de esto, sin embargo, me permite valorar su contribución a la democratización de Chile o su respeto que corresponde a su condición de presidente electo democráticamente en dos ocasiones, o el valor para enfrentar desafíos gigantescos como aquellos que lidia cotidianamente un presidente de la República. Bien lo saben, el presidente Frei, la presidenta Bachelet y el presidente Lagos”, agregó.
