MP 2,5: Aire limpio para el valle central

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Escribe Giovanna Amaya Peña, Seremi de Medio Ambiente Región de O’Higgins.

El material particulado fino o llamado MP 2,5, son aquellas partículas de un tamaño inferior a 2,5 micrones, si la comparamos con un cabello humano, este material es 20 veces más pequeño. Es el principal causante de la contaminación atmosférica que tienen la zona centro y sur de Chile, cuyo origen proviene principalmente por la combustión de biomasa (uso de leña residencial y quemas agrícolas); y en menor proporción, la industria y el transporte.

En el año 2020, un informe del (CR)2 de la Universidad de Chile indicó que la contaminación por material particulado fino causa 4.500 muertes al año y 3.000 hospitalizaciones, por ello los esfuerzos del Estado para implementar Planes de Descontaminación Atmosférica. 

En la Región de O’Higgins, el 77% de la población está inmersa en una zona saturada de material particulado fino. Lamentablemente la condición geográfica, el clima, la ventilación y la inversión térmica que existe en el valle, no permite la pronta dispersión de estos contaminantes en el aire, por el contrario, quedan retenidos generando una gran masa de humo, sobre todo en los meses de invierno, lo que favorece la aparición de virus respiratorios, cuyo grupo de riesgo son los/as niños/as y adultos mayores.

Según el inventario de emisiones realizado el 2017, la contribución porcentual de emisiones por sector para la zona saturada, señala que la leña residencial es el principal responsable de las emisiones de MP2,5 (54%), le siguen las quemas agrícolas y las fuentes móviles (ambas con un 18%) y finalmente la industria, con un 11% de aporte.

Para hacer frente a esta problemática, el Ministerio del Medio Ambiente ha publicado el nuevo Plan de Descontaminación Atmosférica por MP2,5 para 17 comunas del Valle Central, con medidas asociadas para disminuir las emisiones de este contaminante. El plan señala la zona A: zona urbana Rancagua y Machalí, y la B: zona saturada de las 17 comunas del PDA, exceptuando la zona A. Son 10 grandes medidas que contempla el Plan, que incluyen el control de emisiones por uso de leña, las quemas agrícolas, emisiones de la industria, el transporte, gestión de episodios críticos, entre otras.

Respecto al uso de la leña, destaca la prohibición de usar calefactores “hechizos” o cocinas a leña en el área urbana de toda la zona saturada y lo más relevante, a contar del 2025, el uso de la leña domiciliaria estará prohibido en las zonas urbanas de Rancagua y Machalí.  Las fiscalizaciones las realizará la Seremi de Salud y en caso de faltas, podrá establecer las multas correspondientes. Para hacer frente a estas medidas, el Gobierno Ecológico del Presidente Gabriel Boric, trabaja intensamente en el Programa de Recambio de Calefactores, para sacar de circulación los calefactores a leña de los hogares y reemplazar por artefactos amigables con el medio ambiente, en los subsidios de aislamiento térmico para viviendas existentes y mayores exigencias térmicas en las viviendas en construcción (es el primer PDA que trae este nivel de exigencias).

Respecto a la industria, se enfatiza la regulación de fuentes estacionarias (calderas, hornos industriales, fundiciones, secadores de granos y semillas nuevos), el nuevo PDA exige un límite máximo de 30 mg/Nm3 de material particulado, es decir un 60% más bajo que el anterior plan por MP10, que exigía 50 mg/Nm3.

En relación a la gestión de episodios críticos, existen medidas diferenciadas para alerta, preemergencia o emergencia ambiental. Cuando se acredite uno de éstos episodios, existirá prohibición de ocupar leña independiente que el calefactor tenga o no sello SEC. En el caso de la industria, éstas podrán paralizar según el tipo de fuente estacionaria, la cantidad de emisiones y el tipo de combustible (según sea el episodio crítico).

En síntesis, el nuevo PDA viene a enfrentar un tremendo desafío ambiental, una necesidad latente para mejorar la calidad de vida de los habitantes de las 17 comunas del valle central. Para educar y difundirlo, realizamos una coordinación periódica con los 17 municipios que integran el plan. Son diversos los servicios públicos que tienen medidas asociadas, el Gabinete Regional está comprometido y siempre hemos contado con el apoyo del Gobierno Regional.

Sin lugar a dudas, el principal eslabón del éxito de este nuevo instrumento ambiental, es el compromiso de la ciudadanía, acá no sobra nadie y esta tarea es de todos y todas mejorar el aire que respiramos. ¡Seguimos!