Con la misma ilusión y en el lugar de siempre

533

Escribe Manuel Polgatiz, Periodista y Comentarista Deportivo.

Con la guata apretada y los nervios de punta. Se extraña el ambiente y las sensaciones que provoca el fútbol en general y O’Higgins en particular. Iniciado el torneo, reviven los sueños de gloria esquiva, surgen los objetivos inmediatos y se anula el pasado triste, que nos tiene fuera de las competencias internacionales.

Este nuevo proceso está diseñado para crecer y desarrollarse, pero con la clara intención de dar el salto de calidad, que permita ingresar al grupo selecto que opone fuerzas en Sudamérica. Ya no valen los discursos ni mensajes metafóricos, esta disciplina se gana en la cancha y no en dulces vocabularios de técnicos forrados en académicas palabras que solo ellos entienden.

Partimos con el pie derecho derrotando al equipo de moda, haciendo invisibles las diferencias entre un equipo multicampeón y otro que anhela la victoria. Sin embargo, esa exposición en el vergonzoso estadio de San Bernardo, no es la más fiel realidad de lo que se viene para este 2023. Los obstáculos y piedras en el camino si o si van a existir, pero la forma y modo para sortearlos es la tarea que se autoimpone el técnico Pablo de Muner.

Si bien el equipo se ve más sólido que el año pasado y con una estructura definida, hay engranajes que aún les resta por aceitar, como, por ejemplo, la distribución de balón en medio campo y los metros vacíos en la espalda de la contención. Esa debilidad, que puede ser una fortaleza en el futuro (oncena más adelantada), exige solidaridad, fuerza y coordinación para no quedar en inferioridad de hombres.

Al acecho está Colo Colo, que viene con los brazos abiertos y la sonrisa amplia, tras celebrar una fácil goleada en el norte. Será un cotejo muy distinto al desarrollado en la primera fecha y quizás es menester adoptar resguardos para contratacar con inteligencia. Rancagua espera a los “Albos” y la fanaticada rompe los esquemas, luego de agotar los tickets 72 horas antes de los 90 minutos. Aquí estamos señoras y señores amantes de la camiseta “Celeste”, con la misma ilusión y en el lugar de siempre, el querido estadio El Teniente.