Iniciativa legal busca ampliar la modalidad de atención de pacientes bajo un formato a distancia para casos de salud de baja complejidad.

Por unanimidad todos los senadores integrantes de la Comisión de Salud del Senado aprobaron el proyecto de Ley que permite ejercer la Telemedicina en nuestro país, extendiendo la fórmula que se ha usado durante la Pandemia y que ha tenido un explosivo aumento, pero también ha demostrado tener altos niveles de eficiencia.

La idea es poder aplicar la Telemedicina en Chile en los casos de atenciones de baja complejidad, autorizando a los prestadores de salud para efectuar consultas, diagnósticos y prescripciones a distancia.
 
El proyecto es de autoría de los senadores Francisco Chahuán, Carolina Goic, Ximena Rincón, Guido Girardi y Rabindranath Quinteros y modifica la ley de deberes y derechos de los pacientes.

«Va a permitir habilitar y darle todos los resguardos legales al ejercicio de la Telemedicina en el país. Hasta ahora la relación se daba entre médico -paciente, pero debemos ser capaces de avanzar hacia un sistema de acceso remoto, tanto a los servicios de de baja como alta resolutividad, validando con ello todas las responsabilidades de los profesionales del área de la salud, como también el resguardo de los datos personales», explicó el Senador Chahuán, autor del proyecto.

Agregó que se trata de un salto relevante en materia de salud y provocará mayor equidad en las atenciones pues cualquier prestador de salud, sea público o privado; o cualquier profesionales o trabajador que, por cualquier causa, deban atender público o se vinculen con el otorgamiento de las atenciones de salud, podrán efectuar atenciones mediante telemedicina, manteniendo registros de estas prestaciones, en los mismos términos que una atención presencial.

Finalmente se indicó que el mayor desafío es que los recintos asistenciales a lo largo de todo el país, cuenten con los equipos necesarios para poder concretar la Telemedicina; haciendo todas las inversiones requeridas para completar el proceso de alfabetización digital de la población y el acceso a internet estable; la seguridad de los datos personales médicos; y la pertinencia de regular las actuales prestaciones de telemedicina en una ley o en un reglamento.