Tecnologías integradas de GPS y sensores de temperatura son la solución para asegurar el transporte de productos refrigerados

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Miles de productos congelados o refrigerados son trasladados por largas distancias en Chile, y la cadena de frío para su conservación está presente desde la producción hasta la recepción del consumidor final. Sin las condiciones adecuadas, alimentos, materia prima e incluso medicamentos pueden ser gravemente perjudicados en el camino.

Durante este año han ocurrido varios incidentes que afectaron a productos de diversa índole, causados tanto por fallas que impactan directamente la cadena de frío, como otros problemas en el control y seguimiento de la carga, que acaban repercutiendo en el funcionamiento de dicha cadena.

Por ejemplo, 4 mil vacunas fueron estropeadas en San Clemente debido a un corte en su cadena de frío; a principios de año, las regiones del Maule y Los Lagos sufrieron robos de vacunas contra el coronavirus, lo que provocó que estas dejaran de servir debido a la refrigeración incorrecta; en julio, se descubrió una organización que robaba y vendía salmones descompuestos (haciéndolos pasar por ahumados) en Puerto Montt, los cuales no tenían cadena de frío por ser dirigidos hacia plantas de harina de pescado. Cuando casos como estos suceden y la cadena de frío se rompe, el producto podría darse por perdido.

Cyntia Caro y Raúl Castro, expertos en cadena de frío de la empresa Peri Logistics (servicios integrales en logística farmacéutica), definen la cadena de frío como la capacidad de mantener productos dentro de un rango de temperatura definido con el fin de conservarlos apropiadamente. La fase de transporte es fundamental y requiere de una revisión cuidadosa y monitoreo continuo de las condiciones de los vehículos, y ambos afirman que el uso de tecnología de sensores integrados es fundamental para conocer el comportamiento de la temperatura en tiempo real. Cuando existen alarmas que indican cuando hay excursión de temperatura, se facilita la toma de decisiones de manera inmediata con la finalidad de salvaguardar los productos, generar planes de acción, prevenir, entre otras acciones.

“Un ejemplo es el caso de los productos farmacéuticos, donde es más dañina una exposición a la baja que a la alza -más aún a menos de 0°C. Si por alguna falla el equipo comienza a bajar su temperatura, una solución sería apagarlo rápidamente para que esta suba. Para evitar que situaciones como estas ocurran, es de suma importancia para los vehículos y sus equipos de refrigeración mantenerse al día con sus mantenimientos preventivos, constantes auditorías y observación de las desviaciones que puedan presentarse en el tiempo” señalan Caro y Castro.

Mario Yáñez, gerente general de GPS Chile, indica que la tecnología actual permite que un sistema GPS integre múltiples soluciones, entre ellas sensores de temperatura que, al funcionar en conjunto, resguardan la cadena de frío en el transporte de productos. “En la empresa nos enfocamos en la entrega de datos relevantes para asegurar la eficiencia y asegurar la calidad de las cargas transportadas, y así garantizar la seguridad en las operaciones. En el caso de la cadena de frío, utilizamos la herramienta Tracking Temperatura, que permite visualizar en tiempo real las temperaturas registradas en el interior de las cámaras de frío de los camiones a partir de umbrales configurados por los mismos usuarios, en caso de aumento o disminución a través de hasta 4 sensores instalados en el vehículo”.

También añade: “se le suma un módulo de alertas que avisa instantáneamente en caso de irregularidades para que tanto el conductor como la empresa transportista puedan reaccionar en el momento. La solución permite supervisar en línea la carga a través de informes gráficos extraídos del dashboard, lo que significa una alta protección para los productos, evitar incumplimientos de normas de refrigeración y permitiendo que las empresas sean más eficientes y seguras”.

Finalmente, Yañez plantea que las empresas de transporte aún tienen camino por recorrer en cuanto a las cualificaciones, validaciones en almacenaje y cadena de frío, lo que implica grandes oportunidades de mejora a nivel general.