Acumulación de nieve en la alta cordillera es casi nula, pero abastecimiento de agua para las ciudades está asegurado tras obras y medidas adoptadas.
Días de intenso frío con temperaturas mínimas bajo cero, así como jornadas casi primaverales, han marcado la agenda climática de este invierno en la región de O’Higgins, pero las lluvias han sido las grandes ausentes y la situación, ya iniciado el mes de agosto, es cada día más preocupante en ciudades como Rancagua en las que solo se registran 86.8 mm de agua lluvia acumulada en lo que va del presente año y de eso, el 70% lo dejó una inusual precipitación registrada en el mes de enero. Lo normal para esta fecha son 245.9 mm aquí en la zona, por lo que el déficit supera ya el 65% en la capital regional, mientras que el déficit en San Fernando se eleva por sobre el 60%.
Ante este escenario, el Ministro de Obras Públicas, Alfredo Moreno, señaló tras dar a conocer el Balance Hídrico Nacional que el reciente mes de julio ha sido uno de los más secos de la historia, agregando que “si bien entre Atacama y Maule los déficit pluviométricos fluctúan entre el 62 y 80% respecto del promedio histórico, no tenemos riesgo de desabastecimiento en las ciudades gracias a las obras y las medidas que se han tomado, como es el caso del embalse El Yeso en Santiago y Los Aromos en Valparaíso, y que se repiten en el resto de las ciudades de manera tal que haya seguridad hídrica”.
En este contexto, el Seremi del MOP O’Higgins, Moisés Saravia, indicó que “ya conocemos el balance hídrico de la región a la fecha, que nos plantea un escenario muy complejo. Por lo tanto nos hemos anticipado, primero elaborando junto a los demás servicios un Plan de Emergencia que será liderado por ONEMI, que permita garantizar el agua para el consumo humano. Asimismo hemos trabajado junto a la empresa sanitaria ESSBIO fiscalizando el cumplimiento de su plan de inversión que pueda garantizar la disponibilidad de Agua Potable en las ciudades de la región. Ante ello, el agua para consumo humano estaría asegurada, pero de no llover durante los meses de agosto o septiembre la situación se volvería muy compleja para el sector agrícola, dependiente del riego, ya que la acumulación de nieve en la alta cordillera de la zona norte y centro del país es casi nula al día de hoy”.
