“En el primer año de pandemia, aumentó, sobre todo, la consulta de síntomas ansiosos, pacientes con miedo a contagiarse, lo que le impedía realizar sus actividades cotidianas, su miedo los hacía ser evitativos, lo que, por un lado estaba muy bien para protegerse del contagio, pero por otro lado potenciaba sus síntomas”, precisó la Directiva del Consejo Regional de O’Higgins”.

Tras casi año y medio del inicio de una crisis sanitaria mundial, que significó un tambaleo importante a nivel nacional e internacional, convirtiendo una pandemia viral en una sindemia.

La salud mental de la población se vio especialmente afectada por varias razones, al inicio como toda crisis el temor a lo desconocido, a la forma de contagio, a los distintos tratamientos, a la hospitalización, las secuelas o la muerte. Otros factores que influyeron, fueron las cuarentenas y confinamientos de actividades, en una incesante carrera por disminuir los números de contagio y la saturación de las camas hospitalarias.

Entre todo esto, los síntomas ansiosos fueron los más consultados, en quienes hasta antes de esta pandemia no los habían presentado, un retroceso en pacientes con patologías de salud mental, que reagudizaron síntomas ansiosos, depresivos, trastornos obsesivos, crisis de pánico, fobias, entre otros.

Las consultas en salud mental han aumentado y las complicaciones de cuadros clínicos en  pacientes con tratamientos, así lo comentó la Psiquiatra Dra. Fieldhouse, “En el primer año de pandemia, aumentó, sobre todo, la consulta de síntomas  ansiosos, pacientes con miedo a contagiarse, lo que le impedía realizar sus actividades cotidianas, su miedo los hacía ser evitativos, lo que, por un lado estaba muy bien para protegerse del contagio, pero por otro lado potenciaba sus síntomas; el ser evitativo se veía favorecido por el teletrabajo y perjudicado si tenían que trabajar fuera, o los que tenían trabajos llamados esenciales o al abrirse sus trabajos con los cambios de etapas. Dentro de la misma línea ansiosa, se presentaron más cuadros obsesivos compulsivos descompensados y exacerbación de cuadros de crisis de pánico y fobias; luego, pasado unos meses, comenzó a presentarse más consulta de cuadros de estrés severos, especialmente en pacientes que trabajan en salud y en educación, además en parejas jóvenes con teletrabajo y bebés o niños pequeños a los que tenían que apoyar en sus clases online, lo que se les hace imposible sintiéndose frustrados, angustiados, irritables y cansados”, precisó la especialista

En cuanto a los niños y jóvenes, se han desarrollado otros factores, al no estar sociabilizando, explica la Dra. Fieldhouse, “en los niños y jóvenes, el no asistir en forma presencial a clases ha significado no desarrollar sus habilidades sociales adecuadamente y, en muchos casos, encerrarse en juegos, dificultando el tener buenos hábitos de vida. ¿Cuántos pololeos no se han podido desarrollar?, ¿cuánta soledad se ha precipitado?; en los niños y jóvenes con energía y natural inquietud, han tenido que dejar de correr y saltar libremente y deben permanecer por horas mirando una pantalla, favoreciendo el sobrepeso y el no sentirse entendidos o sintiéndose malos niños. Me preocupa la depresión, con los riesgos suicidas, el abuso de sustancias, el alejarse de estilos de vida saludables con ejercicios y paseos por ámbitos naturales, el no relacionarnos con los habituales abrazos”.

A casi año y medio de pandemia, hemos tenido una baja importante de casos, y de a poco las comunas y regiones empiezan a cambiar de fases, a estados en los que se pueden realizar más actividades presenciales, cuidando y resguardando los aforos y las distancias, precisó la Directiva del Consejo Regional de O’Higgins.

El entusiasmo y la esperanza de volver a compartir con familiares y amigos,  a realizar acciones que hasta hace poco estaban vetadas, el retorno a las actividades escolares para los niños, niñas y adolescentes, hasta ahora voluntario de acuerdo a la decisión de los padres, pero es la instancia de aprendizaje cognitivo y social de compartir entre pares y la instancia de aprendizaje con un poco más de equidad sobre todo para aquellos en que tener una clase virtual es todo un desafío por la conectividad en sus hogares. Es por esto el Colegio Médico de O’Higgins insta a ir de a poco recuperando la salud mental comprometida.

El Colmed O’Higgins invita a recuperar el tiempo de conversaciones, puesto que la pandemia ha enseñado que no estaremos bien sin estar bien todos, nos ha hecho valorar lo realmente importante, como el amor, la ciencia, la naturaleza, el equilibrio, las oportunidades para todos, propiciar estilo de vida saludables, no al uso de drogas, sí a la creatividad y el deporte, sí a la comunicación con respeto y a la diversidad.

El mantener estos avances en gran parte, se debe al porcentaje de vacunación en la región, relación que se ha enlentecido, por la disminución de stock de vacuna para el grupo de jóvenes a quienes hasta ahora sólo tienen autorizado un tipo de vacuna. Ello aumenta la demanda y dificultad de acceder a esta instancia.

No obstante, no todo es por la vacunación, la búsqueda activa comunitaria, conocida ya por la comunidad como BAC, es una herramienta importante para encontrar casos activos, contagiadores en potencia, aunque algunas veces sean asintomáticos. Este hallazgo e identificación de casos, el aislamiento oportuno y la identificación de contactos estrechos junto con las medidas de autocuidado, como el uso de mascarilla y distancia física, es el eje principal de esta disminución.

Lamentablemente los países vecinos no están en la misma igualdad y sintonía de trabajo, ni cuentan con los mismos recursos ni porcentaje de vacunación, por lo que el riesgo para aquellos que viajan al extranjero es mayor, y a su retorno deben cumplir las instrucciones del Ministerio de Salud, a fin de resguardar lo avanzado dentro del país.

Paulatinamente toda la región estará en Fase 4, y llegar allí no es el final, la pandemia continua y la aspiración es llegar a cero casos de manera sostenida. Para ello necesitamos el compromiso de cada individuo en el autocuidado, pues ello genera un efecto dominó que beneficia a toda la comunidad, región y país.