A este ritmo otra vez nos entra el miedo

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Escribe Manuel Polgatiz, Periodista y Comentarista Deportivo.

¿A quién no le aterra pensar o imaginar un escenario como el vivido el primer semestre del año 2020?, y ojo que no lo digo solo por la maldita pandemia que nos acecha una y otra vez, como si se tratara de un thriller repetido y ya visto millones de veces en Netflix.

Lo afirmo porque observar a O’Higgins en estas primeras dos fechas, me hizo recordar los peores momentos del club, particularmente en las etapas de los “practicantes” de entrenador, Mauricio Larriera y Patricio Graff.

La aflicción aprieta mi pecho, las pulsaciones suben hasta el techo, las manos sudan y la amargura embarga mis tardes. En medio de la modorra del fin de semana santo y estirando en 60 minutos la angustia por el cambio de hora innecesario, me senté a ver el partido frente a Audax Italiano, que, según todos los entendidos, sería el regreso de un equipo “aceitado”, ya construido, sujeto a sólidos cimientos elaborados con materiales firmes y antisísmicos.

Un once capaz de devorar a rivales en rodaje que aún no conocen sus movimientos y están buscando sus propias zonas sensibles para enmendar el rumbo.  Sin embargo, los “Celestes” 2021 no están en escena ni leyeron el libreto para el torneo ya en curso. Al parecer olvidaron los textos y se quedaron con el rendimiento ya expuesto pero ese exceso de confianza en el fútbol y en la vida, siempre es mal acompañante.

A este ritmo otra vez nos entra miedo, porque la respuesta en cancha es verdaderamente paupérrima. Lo mejor del inicio han sido los empates y de ahí un mucho que rescatar, salvo el regreso de Batalla y la seguridad en el arco que por ahora está más que cubierto, con un tipo que pinta para ligas superiores.

Todos me dijeron que con lo que “había”, Dalcio podía hacer maravillas. Me gané un par de insultos y perdí el respeto en amigos y conocidos, todo por fundamentar que a este elenco le faltaban un par de refuerzos y no solo incorporaciones. Hay harta pega por hacer y aquí la cuarentena no es excusa.