Viene llegando de la feria -una costumbre que nunca ha abandonado, ni siquiera cuando era Intendente de la Región de O’Higgins, en el segundo Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet-. Unas cuantas bolsas repletas de papas, verduras y frutas, se las entrega a su esposa Jacqueline y, de paso, le comenta: “el compadre te mandó cariños”, refiriéndose a uno de sus grandes amigos, ex colega con el que compartió buenos episodios de su vida, durante los 8 años en los que se dedicó a la venta de papas en las ferias libres de Rancagua.

“Es parte de mi rutina del fin de semana. Trato de ir siempre, aún en tiempo de campaña… compartir con ex colegas, amigos y gente muy querida me permite también conocer cómo lo están pasando, cómo les ha afectado este tiempo de pandemia y cómo ven ellos a las y los caseros. Las ferias libres son un termómetro socio económico importante, te sorprenderías lo que logramos ver desde nuestros respectivos puestos…”, comenta Pablo Silva Amaya, el candidato que, tras ganar las primarias legales y abiertas, del pasado 29 de Noviembre, hoy es el representante del bloque de la Unidad Constituyente, para ser el primer Gobernador Regional de O’Higgins, en la historia de la Región.

Se le nota muy cansado, pero tranquilo. Mientras, se acomoda para la entrevista, mira de reojo el televisor prendido de fondo, donde senadores debaten sobre el Bono Clase Media y Bono Solidario. “Estoy a la espera del debate de la Reforma que aplazará las elecciones… para tener real claridad de cómo se viene este nuevo proceso”, indica.

¿Qué espera de la Reforma?

A estas alturas solo conocer cuáles serán las determinaciones y definiciones que ya están mayoritariamente claras. Aún así es importante saber si habrán nuevas indicaciones o precisiones respecto a lo que salió de la Cámara…

Y usted, ¿está de acuerdo con la idea de aplazar las elecciones?

Aquí hay un tema de fondo que no podemos perder de vista. Hay un peak de contagios diarios que nos abruman. Somos la segunda región a nivel nacional con mayor tasa de positividad. En nuestro país tenemos más de 23 mil familias que lloran la partida de los suyos producto del Covid, en la Región hay más de 900 fallecidos… 900 personas, mamás, hijas, hijos, hermanas, papás, amigas y amigos… personas, con historia, en muchos casos con mucho por hacer aún y que esta pandemia les arrebató la vida. Eso es lo que estamos viviendo… y, como si fuera poco, hemos visto con horror una serie de medidas sanitarias impuestas por el Gobierno, absolutamente desajustadas a la realidad, confusas, poco consistentes, sobre las cuales nadie entiende nada. Y, para añadidura seguimos viendo a un Gobierno que pone una y otra traba para ir en ayuda y apoyo de miles y miles de familias que sufren los dramas de la cesantía, de la falta de posibilidades laborales, incrementando brechas sociales, laborales, económicas e incluso de género.

En definitiva, en un contexto como el que tenemos, solo podemos poner el foco en la salud, protección y cuidado de nuestra gente, de nuestros vecinos y vecinas, de la familia, de quienes habitan esta región y país. Y, por supuesto, colaborar de la mejor forma posible en hacerse parte de todo aquello que disminuya los riesgos.

Pero, aún continúa la discusión sobre si esta medida -postergar elecciones- es lo mejor…

Este fin de semana hay dos países de la región que están en elecciones. Veremos cómo impactará eso a nuestros vecinos. No hay certezas que la postergación para mayo sea la mejor decisión. Hay otras opiniones que plantean correr las elecciones hasta junio; es decir, con menores temperaturas y en fechas que históricamente se disparan enfermedades respiratorias. Entonces ¿cuál es la mejor fecha? Lo veremos. Lo único que realmente quisiera es que esta decisión vaya de la mano de políticas que se hagan cargo del drama que tienen las familias de nuestros país, con propuestas flexibles, sin trabas que solo entorpecen y generan mayores frustraciones entre nuestros compatriotas y, por ende, mayores incertezas.

Ante esto, ¿cómo pretende usted hacerse cargo de lo que se viene?

Hoy, chilenas y chilenos necesitamos certezas, confianzas y esperanzas que sabremos salir de la mejor forma de este mal sueño. Jamás pensé que viviría una situación de pandemia como la que estamos viviendo… porque, si te das cuenta, tras la pandemia todo, absolutamente todo cambió. Cambió la forma de relacionarnos, de trabajar, de convivir con nuestras familias, amigos, vecinas. También cambiaron nuestras prioridades, las formas de vivir la vida, cambió la economía, las relaciones laborales, las prioridades en cuanto a los planes educativos y cómo las y los docentes deben mirar el futuro de la educación en Chile; el uso de la tecnología, la forma de relacionarnos con el medio ambiente, la salud y el potenciar el recurso humano, la infraestructura, el impacto del tejido social en nuestras comunidades, las relaciones internacionales… es decir, no hay nada, absolutamente nada que no haya que remirar tras esta pandemia. Y ese es un tremendo desafío que debemos tener presente… Hacer lo mismo de siempre, no servirá…

Debemos enfrentar este gran proceso, de la mano de nuestra gente, dando el valor a nuestra identidad, a nuestra cultura y a nuestras respectivas realidades, porque necesitamos que todos y todas nos involucremos en avanzar en todo aquello que hemos retrocedido. Y, por sobre todo, con una mirada colectiva; los individualismos y los anhelos de poder para fines particulares deben ser erradicados, porque no hay cabida para proyectos de esa naturaleza.

Y, ¿usted cree que es la persona que, efectivamente pueda hacerse cargo de esa mirada?

Te diré algo… durante mi vida he tenido diversas experiencias. He sido dirigente social, conozco en carne propia los dolores y necesidades de millones de chilenas y chilenos. Sé lo que es la angustia de la cesantía, sé lo que es vivir de allegado y tener que asumir ciertos procesos complejos, para alcanzar los objetivos de la familia. Sé lo que significa trabajar duramente, tal como lo hacen cientos de ex colegas de las ferias libres, porque por 8 años, junto a mi señora, fuimos uno de ellos. Sé lo que es lograr metas, gracias al apoyo de la familia, de amigos y amigas, sé lo que es partir de cero y aprender todo desde la nada… por eso mi gran cercanía con mis amigas y amigos de feriantes, ellos fueron tremendamente solidarios y nos ayudaron y enseñaron el rubro cuando más lo necesitamos… y eso, nos permitió sacar adelante a nuestros 4 hijos que teníamos hasta ese momento, ¡eso no se olvida!

Después, conocí el trabajo municipal desde un cargo administrativo y, gracias a mis capacidades ascendí y tuve nuevas oportunidades. Trabajé y estudié en forma vespertina y así… luego tuve el honor de ser nombrado seremi MOP e Intendente. Cuando tienes toda esa experiencia en tu trayectoria, obviamente ves la forma de hacer política de manera muy distinta, respecto de aquellos que han ocupado cargos de representatividad desde una posición privilegiada. Porque es muy distinto decir “sé lo que está pasando”, cuando lo haces desde tus acomodadas viviendas y realidades… pero, es otra cosa cuando tienes en el cuerpo las vivencias de miles de chilenas y chilenos, porque hablas desde la experiencia real, de los dolores reales, de los recuerdos de tu vida…

Cuando has sido capaz de enfrentar todas esas situaciones y la vida te ha entregado la posibilidad de asumir cargos de responsabilidad, claramente lo haces desde ese lugar. Desde la posición de crecer, de superar las frustraciones a punta de trabajo duro, con la convicción que lo que haces (o no haces) tiene un impacto directo en familias como la mía y como la de miles más. Como sé, efectivamente, el rol de las y los dirigentes, sé que son ellas y ellos los protagonistas de los cambios que deberemos realizar y enfrentar. Sé también el rol de las autoridades locales y del equipo que los acompaña, sé lo que significa ser autoridad de Gobierno y cómo se deben establecer las relaciones para lograr lo mejor que podemos y queremos para todos y todas, sin distinción, sin color político; pero, siempre con el hilo conductor que representa nuestros ideales.

Claramente, este es un trabajo de larga data… es imposible que cualquiera diga que en cuatro años logrará cambios radicales y absolutos, porque es un proceso… un proceso que tiene múltiples factores: las limitantes de nuestras competencias, los efectos de la pandemia, los presupuestos que recibamos, la ejecución de compromisos asumidos por las autoridades actuales; pero, lo que sí sé es que, tanto yo, como el equipo con el que estamos trabajando, tenemos la capacidad de sumarnos para generar algo grande, con una mirada de justicia social, de equidad, de dignidad, de inclusión. Queremos dar pasos sustantivos en eso y dejar el camino avanzado para avanzar al lugar que nos merecemos. Quienes hoy nos ofrecen cosas que no son las competencias del Gobernador, que no consideran la realidad que estamos viviendo, que solo responden a miradas académicas o de una posición privilegiada, quienes no entienden que Chile y nuestra región cambió y que creen que los proyectos políticos son solo un paso más al ego personal, entonces no ha entendido absolutamente nada. Pero, lo que sí está claro es que serán las personas las encargadas de decidir el futuro que quiere, a través de su votación. Nosotros nos ponemos a disposición, pero el poder de cambio lo tienen quienes nos están leyendo.