Equipos de la Seremi de Salud en conjunto Gendarmería lograron el  aislamiento de los casos positivos, y aplicaron las medidas sanitarias correspondientes para contener el brote.  Las visitas al recinto penitenciario están suspendidas.

Como parte de las medidas de control para detener posibles brotes de COVID-19 y detectar nuevos contagios, la Seremi de Salud realizó un operativo de Búsqueda Activa de Casos (BAC) en la cárcel de Rancagua y detectó 93 casos positivos en personas privadas de libertad.

“Durante el fin de semana y tras realizar un operativo BAC detectamos 93 casos positivos luego de aplicar 296 exámenes PCR a personas privadas de libertad. Todos los contagiados se encuentran en buen estado de salud y en constante monitoreo para evitar posibles complicaciones. Aclarar que todos los casos son asintomáticos”, enfatizó el Seremi de Salud Pablo Ortiz.

Además de los exámenes PCR aplicados a la población penal, también 12 funcionarios de Gendarmería se realizaron test, los cuales arrojaron resultados negativos. En total 308 exámenes fueron aplicados entre personal y personas privadas de libertad.

Ante la emergencia epidemiológica, el Seremi de Salud a primera hora de este lunes se reunió con la Directora  Regional de Gendarmería Helen Leal y el alcaide de la Gonzalina Álvaro Millanao para evaluar la situación y potenciar las medidas sanitarias ya implementadas durante el fin de semana al interior del recinto.

Respecto a esto la autoridad sanitaria destacó que  “este brote está bajo control y todos los casos están aislados. Sin embargo hoy nos reunimos para verificar la logística de implementación del protocolo sanitario correspondiente y evaluar otras posibles medidas para evitar diseminación del virus. De hecho, las visitas están suspendidas”.

Durante los próximos días, los equipos sanitarios seguirán realizando operativos de búsqueda dentro del recinto penitenciario para evitar y frenar la posibilidad de nuevos brotes.