Desde marzo del año pasado, cuando los efectos económicos en el mundo se acrecentaban por la pandemia, el cobre ha subido más de 100%.

En una escalada sin precedentes, el cobre continuó subiendo y se acerca a su mayor nivel de la historia (US$4,60, del 7 de febrero de 2011). Hoy, el metal rojo cerró con un incremento -el sexto consecutivo- de 3,54%.

En la Bolsa de Metales de Londres (LME), el commodity concluyó en US$4,36107 la libra, que se compara con los US$4,21206 del miércoles y los US$4,15400 del martes.

Se trata de valor valor más alto del metal rojo desde el 2 de agosto de 2011, cuando se cotizó en US$4,36810.

Con todo, el promedio del mes escaló a USD 3,82050 y anual a US$3,71530, mientras que en las últimas 17 sesiones, el metal rojo acumula un avance de 84,32 centavos de dólar, un 23,97%.

Según Reuters, los inversionistas se apresuraban a comprar metales como cobertura contra la inflación potencial, tras los estímulos que están entregando los bancos centrales.

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, dijo el miércoles que podría tomar más de tres años alcanzar las metas de inflación del banco central, una señal de que la Fed planea dejar las tasas de interés sin cambios por un tiempo.

«En mi opinión, lo que dijo Powell preocupó a algunos inversionistas, que creen que el banco central está subestimando las presiones inflacionarias mientras continúan inyectando liquidez en el mercado», comentó a Reuters Gianclaudio Torlizzi, socio de la consultora T-Commodity en Milán.

«Los metales y otras materias primas se han convertido en una especie de refugio seguro en caso de que la presión inflacionaria se salga de control. Y, al mismo tiempo, los problemas de suministro todavía están muy presentes en el mercado», agregó.