El abogado de 81 años falleció durante las últimas horas, según confirmó su familia.

Este viernes murió Juan Guzmán Tapia, el ex juez chileno que procesó a Augusto Pinochet por crímenes de lesa humanidad.

Así lo confirmó su familia, que reveló que el abogado de 81 años falleció durante las últimas horas.

Guzmán se desempeñó tanto en la Corte de Apelaciones de Talca, así como en la de Santiago, pero el hito fundamental de su vida fue el proceso del dictador.

En 1998 fue designado juez titular para investigar varias querellas por homicidio en contra de Pinochet y en ese contexto, indagó sobre la “Caravana de la Muerte”.

El 16 de octubre de ese mismo año, Pinochet fue arrestado en Londres. Más tarde, en el año 2000, Guzmán logró su desafuero de senador designado y vitalicio.

Tras la muerte del dictador, el abogado aseguró que él siempre tuvo sus capacidades mentales y que pudo haber enfrentado la justicia.

Entrevista con Deutsche Welle

En 2006, tras la muerte del dictador, Guzmán aseguró en entrevista con Deutsche Welle que Pinochet “estuvo mentalmente impecable hasta el final”.

Lo anterior, en relación al sobreseimiento temporal decretado por la Corte Suprema en ese entonces, que argumentó que Pinochet carecía de las facultades mentales adecuadas para ser juzgado.

“Nosotros pudimos comprobar que Pinochet estuvo mentalmente impecable hasta el final. En ‘Operación Cóndor’, una sala de la Corte de Apelaciones revocó un auto de procesamiento mío, aduciendo que la Corte Suprema ya se había pronunciado sobre su demencia, y que esa demencia producía efectos en todas las causas”, declaró a DW.

En esa línea, agregó: “Hubo la tenacidad que se requiere por parte de los jueces para dar el primer paso, procesar a Pinochet, pero no hubo voluntad de los miembros de los tribunales superiores para que hubiera juicio. Pinochet fue procesado, pero no juzgado”.

Guzmán, en ese entonces, señaló que lo anterior se generó por falta de voluntad política. “Quizás los miembros de la Corte Suprema no eran los adecuados. En ocasiones, opera la ambición más que la vocación de servicio y la vocación de justicia”, declaró.

“Si Pinochet hubiera estado demente, yo hubiese compartido la decisión de la Corte Suprema. Pero habiendo visto a Pinochet, habiendo estudiado con seriedad los informes médicos, conforme a la experiencia de juez antiguo sobre la materia, no pude sino estimar que se encontraba con sus facultades mentales normales”, aseguró.

En la entrevista Guzmán fue consultado por la estatal alemana sobre si Pinochet era consciente de lo que fue la dictadura y los crímenes que en ella se produjeron.

Al respecto, señaló en la ocasión que “su conciencia era absoluta, pero nunca asumió personalmente la autoría de los crímenes. En las dos ocasiones se excusó diciendo que, si hubo crímenes, los hubo por parte de sus inferiores. Y eso en el Ejército obviamente no opera. Más teniendo en cuenta que él era jefe del Éjército y jefe de la DINA, el servicio de las Fuerzas Armadas que estaba destinado a la represión, y la represión implicaba torturas, muertes y desapariciones forzosas. Por lo que, en realidad, no podía desvincularse de los crímenes”.

“Sí, sí tenía conciencia de lo que había significado la dictadura, de que habían habido violaciones notables de los derechos humanos. Pero, él las justificaba. No abiertamente, pero las justificaba como las justifican hasta el día de hoy todos los partidarios de Pinochet. Él pensaba que la dictadura había sido útil y necesaria, y jamás dejó de pensar así”, adujo por aquellos años.