“Quiero ser el constituyente que lleve la realidad rural a la nueva Constitución”

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 Juan de Dios Valdivieso, candidato constituyente por el distrito 16.

Fue ratificada por el Servel la candidatura a la Convención Constituyente del agrónomo y magíster en políticas públicas, Juan de Dios Valdivieso, quien llegará a la papeleta el próximo 11 de abril como independiente con cupo de RN, por el distrito 16 de la región de O’Higgins, conformado por las provincias de Cardenal Caro, Colchagua y parte del Cachapoal.

“Estamos viviendo un momento histórico en nuestro país, donde la representatividad juega un rol fundamental, y en este contexto quiero ser el constituyente que lleve nuestra realidad rural, la realidad del campo a la constitución”, comentó el candidato. “También, dado el contexto de cambio climático al que nos enfrentamos, debemos abordar de manera urgente la necesaria modernización del estado, para hacerlo más eficiente en asegurar el agua para el consumo humano y en dar certezas a nuestros agricultores”.

Agrónomo de profesión, y con un Master en Políticas Públicas, Juan De Dios Valdivieso, tiene amplia experiencia en el mundo del agro y también en política. Trabajó como asesor del ministerio de Agricultura, pero la mayor parte de su vida la ha dedicado al campo, por lo que conoce desde cerca la realidad rural, sus problemas y necesidades más urgentes de la zona.

Con 31 años, Valdivieso se perfila como parte de la generación de las nuevas caras que quiere cuidar sus tradiciones, pero renovar la forma de hacer política. «Hay una renovación evidente, los más jóvenes que vamos a entrar en este proceso tendremos que dar muestra que nuestra generación no viene con las mañas de la generación anterior», comentó.

Bajo los principios de dignidad humana, bien común, solidaridad y subsidiariedad, Juan de Dios trabajará para que en la Nueva Constitución exista una modernización del Estado; una mejora al sistema político actual; una integración territorial que logre igualar la cancha entre la capital y las regiones y por, sobre todo, la revalorización del mundo rural y sus comunidades, como una forma de vida muy propia de nuestra identidad regional y nacional.

Sin duda, el mayor desafío al que se enfrentará será llevar el campo a la Constitución, ya que por años el Estado no ha podido resolver las necesidades de los agricultores, sobre todo en materia de sequía.