Las primeras dosis desarrolladas por el Instituto Gamaleya ya llegaron a suelo trasandino. A pesar de cuestionamientos por su seguridad, el ministro de Salud, Ginés González, afirmó que «no vamos a usar nada que no esté aprobado».

Tras un duro año en que el planeta entero ha tenido que convivir con la pandemia del coronavirus, varios países ya han dado inicio al proceso de vacunación con las primeras dosis aprobadas.

A nuestro país, por ejemplo, llegaron 10 mil dosis de la dosis de la fórmula de Pfizer y BioNTech, recibidas por el presidente Sebastián Piñera y el ministro de Salud, Enrique Paris, a primera hora de esta mañana.

Mientras tanto, en Argentina también recibieron sus primeras dosis para combatir el coronavirus. En su caso, fueron 300 mil dosis de la fórmula del instituto Gamaleya de Rusia, también llamada Sputnik V.

“Falta todavía un paso dentro del ministerio ruso para que se aprobara. Pero de todas maneras no vamos a usar nada que no esté aprobado“, afirmó Ginés González, ministro de Salud trasandino.

De momento, la vacuna rusa no se puede aplicar en población mayor de 60 años, argumento que ha dado el presidente ruso, Vladimir Putin, para explicar por qué él no se ha vacunado.

Las dosis fueron trasladadas bajo estrictos protocolos que permitieran asegurar que estas llegaran intactas. Esto, por ejemplo, significó que se almacenaran a -18° centígrados.

Junto a Venezuela ya son dos los países sudamericanos que dan luz verde a la dosis rusa para su uso de emergencia.