Una de las patologías crónicas que ha sido retrasada para su control es la artritis reumatoide, enfermedad inflamatoria autoinmune que afecta a muchas articulaciones del cuerpo, con la consiguiente disminución en la calidad de vida de quienes la padecen debido a la falta de controles oportunos. A través de la Ley Ricarte Soto, las postulaciones bajaron en promedio un 25% en el primer semestre de 2020 y un 23% el ingreso.

Con la llegada de la pandemia, muchos pacientes con enfermedades crónicas han tenido que retrasar sus controles, como también quienes tienen síntomas previos evitan ir a centros hospitalarios por temor al contagio. Una de las patologías que ha visto retrasado su número de controles es la artritis reumatoide, enfermedad inflamatoria crónica que afecta a muchas articulaciones del cuerpo, principalmente manos y pies.

Según datos de Transparencia del Gobierno de Chile, a través de la Ley Ricarte Soto, las postulaciones para que nuevos pacientes puedan acceder a la ley bajaron en promedio un 25% en el primer semestre de 2020 y un 23% el ingreso. Por ejemplo, en el caso de la Región de Tarapacá, el año pasado se habían realizado 35 solicitudes, mientras que este año van solamente 9. Y con respecto a los ingresos el 2019 figuraba con 36 y este año alcanzan a llegar a 8.

El doctor Christian Zenteno, reumatólogo del Hospital Regional de Iquique, enfatiza que desde el centro de salud antes de la pandemia contaban con dos especialistas, y que tenían un sistema de organización que podía disminuir las listas de espera. Sin embargo, la emergencia sanitaria transformó las cosas y llegó al punto de ser el único especialista para la ciudad.

“Los pacientes dejaron de asistir a sus controles por miedo al contagio, aquellos que iban para ser atendidos eran quienes presentaban complicaciones, algunos con el virus y otros casos que llegaban a ser de vida o muerte. Hoy tenemos una lista de espera que creció de una manera exponencial”, señaló con preocupación el doctor Zenteno.

La realidad desde los pacientes

“Me Muevo”, es una fundación sin fines de lucro que congrega a personas que padecen de artritis reumatoide, así como también a sus familiares y amigos. Cecilia Rodríguez es su directora ejecutiva y ha visto de cerca la realidad de quienes sufren esta enfermedad crónica. Desde la organización han observado que en los primeros meses de coronavirus en Chile, es decir, marzo y abril, no había mucho conocimiento de cómo afectaría a quienes se ven afectados por esta enfermedad, por lo que abundaba el temor.

“Hemos visto una disminución de las solicitudes de ingreso a la Ley Ricarte Soto, por lo que podemos deducir que ha habido menos consultas de los pacientes en esta época. Otro tema que ha sido delicado es que muchas personas por temor a contagiarse han dejado de ir a buscar sus medicamentos o no los encuentran”, comentó la Cecilia Rodríguez.

Cecilia Rodriguez añade también que “en un comienzo, al no existir tanta información acerca del virus, los pacientes teníamos temor de que pudiese afectarnos con mayor intensidad, que teníamos un riesgo mayor de contagio y de agravarnos en caso de contagio. Hoy por suerte sabemos que no es así, aunque debemos mantener todos los cuidados de manera rigurosa”

En la Región de Tarapacá, se estarán realizando operativos, los cuales tienen por objetivo poder reducir las largas filas de espera para pacientes que tienen esta enfermedad como otras. Es por esto que 30 profesionales viajarán a la región a realizar entre 710 y 720 atenciones, de las cuales 180 serán específicamente para el área de reumatología.

Roberto Levin, director ejecutivo de la Fundación Acrux explica que llevan tiempo trabajando en esta iniciativa. “Nuestra intención era comenzar con este proyecto en marzo, pero por las razones que ya todos sabemos tuvimos que retrasarlo. Hoy sabemos que la pandemia no está superada, pero ya hay más libertades, por eso nuestro objetivo es contribuir a disminuir las listas de espera empezando por Iquique”, comentó Roberto Levin.

El operativo espera poder seguir en distintas ciudades del país, hasta las más remotas, con la intención de así poder disminuir y ayudar al personal médico con pacientes que se han visto afectados en sus tratamientos como en consultas médicas.