En conjunto con el municipio de Requínoa, la empresa EPSUR y vecinos, comenzó el retiro de más de 36 mil toneladas de escombros depositados en el lecho del río Cachapoal.
Lo que podría ser un paisaje paradisíaco se ha convertido en un lamentable espectáculo. Quienes circulan por la ruta Colinas Verdes, tristemente se han percatado que el lugar se ha transformado en un basural. Según cálculos de la municipalidad de Requínoa, en 7 hectáreas de terreno entre la ruta y el río Cachapoal, hay 36 mil toneladas de escombros y desechos de todo tipo.
La Directora de Medioambiente del municipio, Alejandra Silva, aseguró que –pese a constantes fiscalizaciones- personas de varias comunas de la región e incluso de la Región Metropolitana han sido sorprendidas depositando desechos en el lugar. “Tristemente se dan el dato de que aquí pueden botar sus escombros en forma clandestina y ahorrarse el costo económico que significa hacerlo en los lugares autorizados”, lamentó.
Por eso División El Teniente, a través del área territorial de la Gerencia de Sustentabilidad, en conjunto con el municipio de Requínoa y la empresa EPSUR dieron el primer paso cerrando un acceso al lecho del río y colocando un letrero de advertencia en el lugar donde se enfoca la mayor cantidad de vertimiento de desechos.

Junto al cierre de los accesos y la colocación de letrero de advertencia, comenzó el saneamiento del terreno con el retiro de varias camionadas de desechos los que fueron llevados a un lugar de acopio autorizado a cargo de la empresa EPSUR.