Con una amplia mayoría, la ciudadanía decidió que sea una órgano 100% electo el que redacte la nueva Carta Magna. Para que esto suceda, aún quedan varios meses por delante y otro plebiscito donde el voto será obligatorio.

Con una aplastante mayoría – más del 78% de los votos -, los chilenos decidieron que quieren dejar atrás la Constitución de 1980 y avanzar hacia la creación de una nueva Carta Magna.

El camino, que se comenzó a recorrer con las protestas de octubre de 2019, se abrió oficialmente con el Acuerdo Por la Paz Social y la Nueva Constitución, y tuvo un histórico momento el domingo, ahora debe continuar.

Junto con aprobar la redacción de una nueva Constitución, la ciudadanía decidió que el órgano que se encargue de ello sea una Convención Constitucional, es decir, 100% electa por los ciudadanos y sin representantes del Congreso.

Este órgano estará compuesto por 155 constituyentes, mitad de ellos mujeres y la otra mitad hombres, quienes serán elegidos el 11 de abril de 2011, si las condiciones sanitarias por el coronavirus lo permiten. Para esa misma fecha está convocada la elección de gobernadores regionales, alcaldes y concejales.

Este grupo de constituyentes tendrá un plazo de nueve meses para la redacción de la Carta Magna y podrán optar por prórroga de tres meses más. Los diferentes contenidos del texto deberán ser aprobados por al menos dos tercios de sus integrantes.

Luego, la ciudadanía volverá a participar de un plebiscito de salida en la que decidirá si acepta o rechaza la propuesta. Esta votación no tiene fecha definida, pero no se puede realizar ni en enero ni en febrero, y tampoco 60 días antes o después de una elección. El voto en este plebiscito es obligatorio.

En caso de aprobarse la nueva Constitución, sería promulgada en 2022.