Educación Superior en la Región: mucho más que educación

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Escribe Dr. Carlos Pérez Wilson, Coordinador del Proyecto Académico CFT Estatal Instituto de Ciencias Sociales Universidad de O’Higgins.

Hace un par de semanas, tuvimos ocasión de presentar en la Comisión de Educación del Consejo Regional, los avances del proyecto de diseño académico de lo que será el futuro CFT Estatal Regional, que el Mineduc encargó a la Universidad de O’Higgins.

Fue interesante el observar la alta expectativa de parte de los y las presentes respecto del rol que tendrá el CFT Estatal dado su emplazamiento en un lugar donde actualmente no hay, para todo efecto, oferta alguna de educación superior, lo que permitió relevar una discusión muy rica en un contenido que es el que me permito compartir.

Vistas en su conjunto, las instituciones de educación superior, contrariamente a lo que pudiera sugerir el nombre “educación superior”, no se limitan sólo a aportar educación o formación de estudiantes. Esta es, sin duda, la característica que las define como tales, ya que sin estudiantes, estas instituciones no podrían existir, pero no es la única actividad que estas instituciones realizan: extensión, investigación, innovación, perfeccionamiento, desarrollo, emprendimiento, opinión, generar espacios de encuentro, vinculación desde y hacia su entorno, son actividades que a veces son menos visibles, pero no por eso están menos presentes en el quehacer de las instituciones. El asunto es que estas actividades no son privativas de las Universidades, aunque uno podría esperar que sean éstas quienes, por su impronta, tengan la obligación de realizarlas con vigor. A pesar de esto, el discurso social tradicional, sin quererlo quizá, parece asociar únicamente a las Universidades estas características complementarias.

Por eso que es interesante en parte lo que se observa con el proyecto del CFT Estatal como estudio de caso, pues releva claramente la expectativa de todo lo que el entorno espera de una institución de educación superior, generando un gran e interesante desafío para quienes vayan a liderar dicho proyecto educativo.

CFT, IP, Universidades son instituciones de naturaleza diferente, sin dudarlo, pero a todas les cabe asumir responsabilidades conjuntas en favor del desarrollo territorial, ciertamente de acuerdo a sus capacidades y coyuntura. El desafío futuro, que puede ser un caso tremendamente exitoso en el país, es lograr generar una relación sinérgica entre la UOH y el CFT, a quienes las unirán una serie de elementos comunes: su calidad estatal, su juventud organizacional y, sobre todo, su deseo de ser una real contribución al desarrollo regional.