El centro deportivo celeste continúa con la puesta a punto de las instalaciones para el esperado, ansiado pero aún incierto retorno de los jugadores.

El área de Operaciones de nuestro Centro Deportivo Monasterio Celeste trabaja diariamente para no descuidar el tratamiento de las seis canchas de pasto natural que componen el centro de entrenamiento ubicado en la comuna de Requínoa. Todo para que cuando sea el momento de retornar a los entrenamientos -que aún es incierto- los jugadores profesionales y de nuestro Fútbol Joven dispongan de las mejores condiciones para realizar la práctica deportiva.

Con el personal mínimo para cumplir con la demanda de las tareas de mantención, los trabajadores de las áreas verdes son sometidos a medidas de control de temperatura en su ingreso y almuerzos con distanciamiento para proteger su salud y reducir al mínimo las posibilidades de contagio de coronavirus.

Al respecto, Fabián Marín, gerente de operaciones del Centro Deportivo Monasterio Celeste comentó que «en este período nos hemos enfocado -junto con el cuidado de las personas- en mejorar nuestro trabajo, la mantención». Cabe destacar que el área de Operaciones se encarga -entre otras cosas- de velar por el aseo y ornato de las instalaciones y la mantención de jardines y canchas en el ‘Templo de guerreros’; tarea no menor considerando las casi 15 hectáreas que posee el Monasterio Celeste, las cuales se dividen en 22.500 mts cuadrados de canchas del plantel profesional y 36.700 metros cuadrados en el Fútbol Joven, además de jardines y edificios, que actualmente se encuentran listos y dispuestos para el esperado retorno de nuestros jugadores profesionales y juveniles.