La sanitaria facilitó al municipio local un camión aljibe con capacidad de 10 mil litros y una carga de hipoclorito de sodio al 2% que se usa para sanitizar las calles y espacios públicos en las labores que se realizan de manera diaria.

Bien sabido es que la Municipalidad de Rancagua realiza de manera diaria y desde el 17 de marzo, sanitizaciones en espacios públicos, calles, avenidas, pasajes, paseos y refugios peatonales mediante una solución de hipoclorito de sodio al 2%, lo que garantiza librar las superficies de virus y bacterias.

El recorrido de los tractores pulverizadores ya alcanza casi los 3 mil kilómetros y recorren todos los rincones de los diferentes sectores de la ciudad.

Ante este escenario de gastos en los que ha incurrido el municipio, es que “estamos en una situación económica bastante compleja, con menos ingresos por la postergación de los pagos de permisos de circulación, de los derechos de aseo y también como la primera cuota del impuesto territorial. Con estos gastos adicionales, la contribución de la empresa Essbio, la valoramos y  agradecemos, y es bueno que lo sepa la comunidad. Sin esta colaboración, y de otras empresas que se han contactado con nosotros, sería mucho más difícil tener la frecuencia que tenemos de sanitización en donde se abarca toda la ciudad cada semana”, señaló el alcalde Eduardo Soto Romero.

Por su parte, el gerente Regional de Essbio, Víctor Hugo Hernández, aseguró que la sanitaria tiene como motivación la cooperación ante la emergencia sanitaria porque “nosotros como empresa tenemos claro nuestro rol. El agua potable es vital para combatir la pandemia, por lo cual estamos muy llanos a seguir colaborando en esta tremenda iniciativa de la ciudad de Rancagua”, señaló el ejecutivo de Essbio.

Cabe destacar que estas colaboraciones no son las primeras que realiza la empresa Essbio a la comuna de Rancagua, cuyos recursos serán usados a cabalidad en los procesos de sanitización que, ciertamente, han ayudado a mantener una de las menores tasas de contagios a nivel país, junto con la colaboración de los vecinos, quienes aceptan y agradecen los procesos de limpieza en cada una de sus jornadas.