Para nadie ha sido fácil enfrentar el actual escenario mundial. La pandemia del COVID-19 puso en juego y a prueba los sistemas rutinarios de todas las personas que habitan el planeta.

Hemos aceptado cambios drásticos en las formas de comunicarnos, transportarnos, trabajar y relacionarnos personalmente. Pero una de las actividades que mayor impacto ha sufrido, es la educación. Nadie estaba preparado para una emergencia sanitaria que impidiera las clases presenciales en aula.

Sin embargo, las instituciones poco a poco fueron dotando y ajustando a los servicios virtuales sus contenidos académicos. En ese escenario, tres deportistas regionales que recibieron becas e ingreso especial a la educación superior (gestionadas por el Ministerio del Deporte), han debido sortear las barreras de la tecnología para continuar con su enseñanza a distancia.

César Piña, alumno de la Universidad de O’Higgins y estudiante de sicología, afirma que esta etapa, “no ha estado exenta de complicaciones, porque no estaba en mis planes integrarme a la universidad tan luego, sobre todo por el tema de recursos. La beca claramente me ayudó mucho. Respecto a mis disciplinas (surf y halterofilia, ambos paralímpicos), he tenido que usar la creatividad en mi casa para generar espacios de entrenamientos similares. En ese sentido, el apoyo de mi familia ha sido fundamental”, comenta.

En tanto, Gloria Llamin, tenista adaptada y estudiante de Técnico en Deportes en el Instituto Santo Tomás, señala que su discapacidad, “nunca fue impedimento para pensar en estudiar, el inconveniente eran el dinero. Por eso cuando surge esta la posibilidad de hacerlo, gracias a la gestión del SEREMI del Deporte, la tomé de inmediato. Mi idea es rendir y poder volcar esos conocimientos en otras personas que a veces sienten que jamás lo lograrán”, señala. De igual modo, destaca que las clases online, “han sido un tremendo beneficio para mí, ya que, no me desplazo diariamente hasta el recinto. Mi movilidad es reducida y este sistema me ha facilitado las cosas”.

Por último, Catalina Wallis, educanda del Instituto IP Chile en la carrera de kinesiología, afirma enfática que sus estudios, “son lo primero y a lo que estoy totalmente abocada. Al principio fue difícil porque no sabía utilizar la plataforma y después de un tiempo ya me “enchufé” con las materias e incluso conocí a mis compañeros. Pero el levantamiento de pesas es mi pasión y con la ayuda del profesor Esteban Toloza, hemos mantenido el nivel de entrenamiento. Durante esta pandemia, él se preocupa de enviarnos rutinas para corregir técnicas y ejercicios específicos. Con ingenio adapté espacios para compatibilizar las cosas en mi hogar”, sentencia.

LA EDUCACIÓN NO PUEDE SER LA TUMBA PARA LOS DEPORTISTAS

Durante el último semestre del año 2019, el SEREMI del Deporte, Diego Ramírez, inició una serie de reuniones con las principales casas de estudios que tienen asiento en la Región de O’Higgins. El objetivo era uno solo: conseguir becas o sistemas de ingreso especial para los deportistas destacados. “Y recibimos una excelente respuesta, que ya se materializó este primer semestre. Felicito a los atletas que aceptaron el desafío y que hoy, a pesar de la contingencia, siguen estudiando a distancia. Como Ministerio del Deporte estamos felices de este nuevo paso y avance en el desarrollo integral de los jóvenes. Procuraremos que la educación no sea la tumba para los deportistas”, manifiesta el jefe sectorial.