Una televisión educativa de todos para todos

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Escribe Dra. M. Victoria Peralta, Académica Universidad Central y Premio Nacional de Educación 2019.

El Gobierno junto al Consejo Nacional de TV anunciaron, el lanzamiento de la señal ‘TV Educa Chile’, la cual los canales de TV y ANATEL, ofrecerán en forma conjunta en sus segundas frecuencias digitales pudiéndose acceder por una antena o cable. De esta iniciativa, supimos la semana pasada cuando nos reunimos con el CNTV, el presidente del Colegio de Profesores y la actriz Aline Kuppenheim para entregar una declaración pública y ciudadana difundida el 30 de marzo en la que pedimos una televisión educativa abierta, la que se ha hecho llegar al Ministerio de Educación y diversas autoridades.

Si bien es un avance esta señal y se reconoce este paso y la disposición del CNTV y ANATEL, no cumple con todas las expectativas, partiendo por el acceso. Contar con una antena, no es factible para todas las familias y la televisión por cable, tampoco lo es para los sectores más necesitados. Nuevamente quedan atrás los que más requieren de apoyo. Habría que solucionar esos problemas, lo que no es fácil si pensamos en zonas aisladas, campamentos y la situación de otros sectores vulnerables. A lo expresado cabe agregar, que la educación es un derecho universal para todo niño, niña o joven chileno, independiente de donde se encuentre y en qué condiciones, por lo que debe llegar a todos, y más aún en estos momentos.

Respecto a los contenidos, por ahora van programas infantiles del CNTV, y se indica que posteriormente, se realizarán unas ‘teleclases’ y capsulas para niños hasta 4to básico que se están realizando con el MINEDUC. Esperamos, que sean pronto ya que es lo más urgente, pero me preocupa la educación media que es la que está con más problemas y se considere además la diversidad cultural del país en ello. El proyecto de ley que se encuentra en trámite en el Congreso apunta a eso.

Por ello, el llamado por una TV educativa abierta y con redes de apoyo a la cual se han adherido una amplia gama de organizaciones y ciudadanos, sigue siendo válida. Es importante hacer un catastro de todo el material educativo disponible en las distintas instituciones del país y seleccionar con criterio pedagógico lo más pertinente a los distintos cursos, aprovechando toda la riqueza cultural y creativa que tenemos.

Valorando que se haya comenzado esta línea de televisión educativa que debería ser permanente y no sólo para esta ocasión de emergencia, nos surge la pregunta: ¿Cuándo va a ser el día que nos juntemos todos a pensar la educación para nuestros niños, niñas y jóvenes e instalarla con sentido humano y generoso dejando los protagonismos de lado?