Al menos 1.350 reclusos escaparon de los centros penitenciarios debido a que, para combatir la pandemia del coronavirus, el gobierno decretó restricción de visitas y prohibición de salidas temporales.

Los centros penitenciarios de Mongaguá, Tremembé y Porto Feliz, en Brasil, así como el ala de régimen semiabierto de la Penitenciaría II de Mirandópolis, registraron este lunes actos de insurrección, según informa la Secretaría de Administración Penitenciaria del Estado de São Paulo.

Según dicha institución, el motivo sería la suspensión de la salida temporal de miles de presos prevista para este martes.

La Secretaría de Administración Penitenciaria de São Paulo argumenta que dicha suspensión fue necesaria puesto que la salida de más de 34.000 presos en régimen semiabierto “podría elevar el potencial para instalar y propagar el nuevo coronavirus en una población vulnerable, generando riesgos para la salud de trabajadores e internos”.

El gobierno de São Paulo trabaja en el conteo de presos para determinar el número exacto de fugitivos tras los motines en esos centros, hasta el momento estiman que al menos 1.350 reos participaron de la fuga.

El Grupo de Intervención Rápida (GIR) y la Policía Militar del Estado de São Paulo han sido activados para controlar la situación.

El gobernador de São Paulo, Jõao Doria, afirmó que no hay heridos ni muertos en estas rebeliones y destacó que São Paulo registra la mayor población carcelaria del país.