«El examen debe ser gratuito para todos quienes presenten síntomas. Aquí no importa quien pueda pagarlo, importa que la prevención sea para todos por igual”, indicó.

“Ayer hablábamos de una agenda anti abusos y hoy vemos como el precio de un alcohol gel en farmacias cuesta el triple y el examen de Coronavirus está a más de 100 mil pesos” fueron las palabras del diputado independiente pro PPD, Raúl Soto, para manifestar su molestia por las múltiples denuncias por los altos valores del examen de COVID-19 y los artículos de limpieza que previenen el contagio del virus.  

Ya son 75 los casos confirmados en nuestro país y hace algunas semanas el diputado Soto instaba al Gobierno a “establecer gratuidad para todos y todas las personas que presenten síntomas”, ya que, tal como lo explicó: “aquí no importa quien pueda pagarlo, estamos en un momento donde lo importa es prevenir y establecer todas las medidas de cuidado y seguridad sanitarias posibles y eso no se logra cobrando más de 100 mil pesos a una persona que tiene Isapre y que debe hacerse un examen”.  

“Entendemos que el examen es gratis para aquellos que están afiliados a Fonasa y que para quienes vayan a un centro de asistencia pública este tiene un valor más bajo, pero ¿es realmente necesario colapsar aún más el sistema público para obtener un precio más barato?, yo creo que no. Y creo, además, que no estamos considerando la gravedad de lo que está pasando, no existe una seriedad frente a esta pandemia, porque aquí sigue siendo el mercado más importante que la salud de las personas”.  

Asimismo, Soto llamó a regular el valor de los artículos de limpieza en farmacias y supermercados, ya que “esto solo está generando más abusos y pánico colectivo”, porque “qué piensan las personas que van a comprar un alcohol gel que antes costaba menos del doble o el triple de lo que está ahora, que estos precios van a seguir subiendo y que hay que comprar antes de que se acaben, por ende, se desabastece el mercado y se complica aún más la situación”.  

El parlamentario hizo un llamado a la “responsabilidad” del mercado y de “las personas” a no entrar en pánico y a “pensar en el cuidado no sólo personal, sino que también colectivo”.