Las minas Esmeralda y Diablo Regimiento cuentan con equipos LHD que realizan el traslado y vaciado en forma automática, apoyadas por un operador desde el Centro Integrado de Operaciones (CIO) de Rancagua, ubicado a más de 80 kilómetros de la faena subterránea.

Un vehículo que se mueve y trabaja solo. Lo que antes podía parecer un sueño hoy es realidad en la mina subterránea de El Teniente, que cuenta con palas LHD automáticas para el traslado y vaciado de mineral.

¿Qué quiere decir esto? Que el LHD realiza la tarea en forma autónoma, apoyado por un operador que desde el Centro Integrado de Operaciones (CIO) de Rancagua, ubicado a más de 80 kilómetros de la faena, realiza vía remota la tarea de carguío.

Actualmente en puesta en marcha, la utilización de estas maquinarias en las minas Esmeralda y Diablo Regimiento arroja buenos resultados que permiten proyectar beneficios en términos de productividad, seguridad y continuidad al proceso.

«Apuntamos a un rendimiento igual o mejor que el manual -al menos igual-, pero la ganancia está en eliminar la exposición del operador y contar más utilización del equipo, sumando baldadas y una producción más pareja.

Con 10 o 20 minutos del LHD detenido por cambio de turno u otra situación podemos sacar 3 baldadas, entonces si sumamos los tres turnos podemos tener una ganancia importante», explica Rafael Guzmán, jefe Unidad Automatización y Tecnología Mina.

La División cuenta con experiencia desde 2002, cuando utilizó las primeras palas automáticas en Pipa Norte con el objetivo de atacar zonas riesgosas sin que el operador u operadora se vea expuesto.

Sinergia

Hace unos años El Teniente desarrolló el proyecto Alfa, que buscó desafiar a los proveedores en el mercado con cerca de 60 mejoras de acuerdo a las necesidades de sus operaciones.

«Hoy sus resultados son la base para lo que pasa en Chuqui Subterráneo, cuyas bases técnicas de licitación de palas automáticas partieron con las mejoras de acá. Entonces generamos sinergia y compartimos experiencias, lo que es relevante a nivel de Codelco. Y nosotros también nos nutrimos de lo que ellos experimentan», comenta Rafael Guzmán.

¿Cómo funciona?
Cada pala tiene un computador central y sensores. El sensor principal es un láser radal que escanea el túnel y, a través de inteligencia artificial, el equipo sabe en qué posición está.
El sistema de comunicaciones wifi de la mina, que es el más grande del mundo en la actualidad, permite entregar la información de dónde debe ir, proveniente desde Control Producción.
El operador no interfiere con las instrucciones. Solo cuando el equipo LHD llega al punto de extracción, mediante señales le avisa oportunamente al operador que debe realizar el carguío teleoperado, para luego retomar automáticamente la tarea.

El aporte de la automatización
• Seguridad. Se retira al operador de la cabina, por lo que queda libre de ruido y polvo, mejorando también en ergonomía.
• Producción. Permite recuperar sectores complicados como Diablo Regimiento Fase 3 y Esmeralda Bloque 1, con zonas cerradas por riesgo.
• Productividad. El concepto manual es 1 operador 1 pala y la aspiración es llegar a 1 operador 3 palas.
• Futuro. Estos proyectos permiten que preparar las minas venideras como Andesita, Diamante, Andes Norte, que incluirán equipos autónomos. Con esto, El Teniente prepara a los proveedores y a su equipo, operadores y mantenedores, para la minería del futuro.

TESTIMONIOS

Roy Castillo Farías, operador mina:
«Llevo 12 años en Teniente, donde operé las palas tradicionales y esto es una buena experiencia, una actividad en que hay que empezar de nuevo, con harto aprendizaje, para avanzar hacia una condición en que con un operador vamos a tener tres equipos designados para estar trabajando en tres zonas distintas».

Benjamín Varas, operador mina:
«Es bueno en cuanto a ergonomía y calidad de vida. Nos minimiza la exposición, hoy en día está funcionando en el Bloque 1 Esmeralda, que tenía riesgos de bombeo de agua barro, y podemos explotarlo con seguridad. Veo muchas proyecciones, si bien el proceso es lento porque la minería se tiene que equipar con estas tecnologías, es el camino a seguir».