La estructura comenzó a ser construida en 1917 por la empresa Braden Copper Co., con el fin de dinamizar los procesos de generación de energía de la mina.

El cuidado por el medio ambiente ha pasado a ser el centro de atención en los últimos días, semanas y meses. Las miradas internacionales estuvieron puestas en nuestro país, tras asumir el liderazgo de la COP25. Más allá de las críticas, por el desempeño de Chile en la presidencia del evento, es importante enfocarnos en las oportunidades que trae consigo el debate sobre políticas ambientales y avanzar en promover las energías renovables.
Podríamos decir que Pacific Hydro Chile llegó al Valle del Cachapoal para continuar este camino trazado hace 100 años. Convencida de potenciar un mundo más limpio, la compañía opera centrales hidroeléctricas de pasada en el Valle del Cachapoal, entre las que se encuentra Pangal. Esta estructura ubicada en la Región de O’Higgins, comenzó a ser construida en 1917 por la empresa Braden Copper Co., con el fin de dinamizar los procesos de generación de energía de la mina.
Este centenario conducto está hecho con madera de secuoya y acero, materias primas traídas desde Estados Unidos, que fueron llevadas al Valle del Alto Cachapoal a lomo de mulas. El delicado trabajo de armado de la tubería debió ser ejecutado en terreno por cientos de hombres, hecho que ha quedado registrado en la memoria colectiva de varias generaciones, otorgándoles a las comunidades locales un valor singular.