El oficio religioso efectuado al interior de la Iglesia de La Merced dio el vamos a las actividades del mes de octubre en la capital regional, que recuerdan la batalla y la Fundación de Rancagua.
Comenzó el mes de octubre y con ello inició la conmemoración de la Batalla de Rancagua (1 y 2 de octubre de 1814) y la celebración de la Fundación de Rancagua (5 de octubre de 1743). La primera actividad del Mes de Rancagua se realizó a las 11 horas del primer día, con la Misa de Acción de Gracias celebrada en la Iglesia de La Merced, lugar donde se resguardaron las tropas patriotas en aquel conflicto bélico de 1814.
La misa por los héroes caídos fue oficiada por el vicario del Sagrario, padre Gabriel Becerra, y contó con la presencia del alcalde Eduardo Soto, más concejales, y autoridades del mundo castrense y educacional. Además de los estandartes de los colegios Moisés Mussa, Liceo de Niñas, Óscar Castro, Instituto Tecnológico Bernardo O’Higgins y el Instituto O’Higgins, estuvo en el altar el Coro de Profesores de Rancagua, dirigidos por la señora Hilda Ruz.

El recuerdo a los heroicos soldados caídos durante la fatídica Batalla de Rancagua continúa la noche del 1 de octubre a los pies del monumento a Bernardo O’Higgins, cuando las autoridades y estudiantes de los mismos cinco colegios recuerden los cinco estandartes olvidados (dos del batallón de Granaderos, la del Auxiliares, una bandera de guerra y la bandera negra de no rendición), que estuvieron perdidos por mucho tiempo tras ser robados por los realistas. Esto es minutos después de visitar la cripta del soldado desconocido, en el subterráneo de la Catedral de Rancagua.