El libro de Ediciones UC, reúne una serie de cartas escritas por el gran poeta rancagüino a Estela Sepúlveda, su amor platónico de juventud.
Por allá por diciembre del año 1932, el joven poeta rancagüino, Óscar Castro Zúñiga, por aquel entonces bibliotecario, conoció a una mujer que influyó mucho en sus nóveles años de vida: Estela Sepúlveda. El amor que sintió por aquella dama que vino de vacaciones a Rancagua, lo inspiró a mantener correspondencia con ella, una serie de cartas en que expresaba, con su particular forma de escribir, sus sentimientos personales. Muchos años después, el hermano de Estela, Roberto, decidió entregar a la comunidad esa serie de escritos personales.
“Óscar Castro, Cartas inéditas” (2019), de Ediciones UC, es el nombre del libro que reúne estas cartas personales del poeta rancagüino a su amor de juventud. Para realizar el lanzamiento como corresponde, se ofreció este jueves 22 de agosto una ceremonia en la Casa de la Cultura de Rancagua que tuvo al alcalde Eduardo Soto; a la directora de Ediciones UC, María Angélica Zegers; y al profesor Luis Agoni; como presentadores.

“El libro se trata de un conjunto de cartas de amor. Cuando Óscar Castro tenía 23 años, se enamoró de una dama que venía de vacaciones a Rancagua. Como él era bibliotecario, ella pasaba por fuera, se conocieron, se hicieron amigos, él se enamoró de ella, pero ella no. Todas las cartas que le escribió declarándole su amor, sumaron más o menos 60, y Estela Sepúlveda las guardó cuidadosamente. Su hermano menor (Roberto) las descubrió y se dio cuenta que éstas tenían un valor, al ser de un escritor famoso”, señaló el profesor Luis Agoni.
Por su parte, la directora de Ediciones UC, María Angélica Zegers, indicó que “el libro, que podría haberse llamado ´Cartas de Amor´ o ´Cartas a Estela´, son las cartas que este gran escritor le envió a su amor de juventud, y que gracias a don Roberto Sepúlveda, que las donó a la Municipalidad, pudimos hacer el libro. Las cartas recorren un año en la vida de Óscar Castro, pero lamentablemente no tenemos la respuesta porque él pidió que su correspondencia fuera quemada al momento de su muerte”.
Parte importante dentro de la historia para llegar a “Óscar Castro, Cartas inéditas”, fue el hermano de Estela, Roberto, que, a pesar de la petición de su hermana, decidió conservar y hacer públicas estas correspondencias.