Chile en los Juegos Panamericanos, ¿éxito o fracaso?

196

Escribe Roberto González, Dir. de Carrera Prep. Físico CFT Santo Tomás Rancagua

A todas luces, el octavo lugar logrado en el medallero de estos Juegos Panamericanos Lima 2019, con 50 medallas para Chile, es un resultado histórico, superando ampliamente lo logrado en participaciones anteriores. Pero tras este aparente éxito, es necesario hacer un análisis más profundo.

Fracaso es poder corroborar que nuestro país – sin responsabilizar a ningún gobierno de turno – todavía no logra hacer trascender políticas deportivas que nos lleven a consolidar resultados más positivos en la obtención de medallas en encuentros deportivos de relevancia mundial.

Fracaso es ver cómo en los momentos de criticar a nuestros deportistas muchas veces se hace desde la ignorancia, cuando no logra lo mediático que se espera para el país, que es una medalla en su disciplina. No sabemos si eso está realmente dentro de su objetivo en su planificación o si es una etapa dentro de desafíos más grandes, como por ejemplo los próximos juegos olímpicos, o si en la prueba que participa en estos Panamericanos es realmente la prueba más fuerte de su especialidad.

Fracaso es ver cómo sólo un canal de televisión da cobertura a estos Juegos, en comparación al despliegue realizado por dos de los principales canales de televisión del país para cubrir una Copa América de fútbol. Cosa que podría haber sido justificada si no se tuviera una buena audiencia de espectadores, pero claramente vimos lo contrario cuando la transmisión en varios pasajes fue “Trending topic”. Vimos que miles de personas se conectaban a través de diferentes plataformas para presenciar algún encuentro dentro de las disciplinas de estos Juegos Panamericanos.

Fracaso es ver cómo la mayoría de nuestros deportistas termina llorando en cada recepción de medalla y hablando de lo difícil que ha sido lograr ese resultado. No se trata de hacer comentarios desde la liviandad del esfuerzo que significa el dedicarse a entrenar, sino que lo hacen comparando las realidades de otros países donde por ser deportista tienen beneficios asegurados como sueldos, contratos, sistemas de salud, salas cuna para poder entrenar, etc. Independiente del apoyo entregado por el país, muchas veces el resultado es en gran parte mérito del irrestricto apoyo familiar.

Fracaso, por lo tanto, es querer lograr mejores resultados en un medallero, haciendo lo mismo que se ha estado haciendo. Se reconoce que hay apoyo, que hay iniciativas para mejorarlo, pero estamos claros que no son suficientes como políticas de estado. La promoción y cobertura que tenemos de los deportes y de los beneficios que se pueden otorgar, no incentiva a los niños y jóvenes a querer convertirse en un futuro deportista de élite. Se busca apoyar sólo a quienes logran podio, descuidando a los que logran en este momento un quinto, sexto u otras cercanas posiciones, siendo que ellos podrían ser recambios o futuros número uno de nuestro país.

Tenemos deportistas que quieren y están dispuestos a terminar con estos fracasos, por lo que démosles las herramientas, la cobertura, el apoyo, las posibilidades de desarrollo, la tranquilidad familiar y los beneficios que se merecen, para después poder exigirles y criticarlos desde una visión objetiva y con la igualdad de comparación con otros países. Finalmente: gracias a todos aquellos que se dedican en este país a “hacer” y “ser un deportista”.