Centro chileno aporta nueva información sobre pacientes con Parkinson en Chile

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Se trata de nueva data sobre los perfiles de pacientes en Chile presentados por CENPAR en el Congreso Mundial de Parkinson, evento que reunió a más de 3 mil personas y que realzó la importancia de la rehabilitación en los tratamientos de las personas que viven con esta enfermedad. Aquí ampliamos sus resultados.

Los últimos estudios sobre su origen y detección, así como las investigaciones más actuales sobre el tratamiento de la Enfermedad de Parkinson (EP) se presentaron en el último Congreso Mundial de esta patología, realizado en Kioto, Japón, evento que reunió a más de 3 mil personas.

El paisaje genético, el impacto de las deficiencias cognitivas, la comprensión actual de los mecanismos subyacentes de los síndromes de dolor en la EP y los efectos de los trastornos de deglución y de los ejercicios vestibulares sobre el mareo y el control postural en el Parkinson, entre otras temáticas, fueron revisadas por la comunidad científica y médica, pero además por pacientes con EP, quienes participaron de manera inclusiva de este evento mundial.

Uno de los representantes de Chile fue CENPAR, centro clínico neurológico especializado en el tratamiento del Parkinson, el que, a través de tres posters de investigación, presentó nueva información sobre la enfermedad y los perfiles de pacientes en Chile.

“El Congreso Mundial nos hizo ver que como centro vamos en el camino correcto respecto del tratamiento de la EP, que debe ser fuerte en materia de rehabilitación para mejorar la calidad de vida de los pacientes”, señala Marisol Said, directora ejecutiva de CENPAR. “Debemos trabajar en conjunto para que Chile sea un país que esté a la vanguardia en este tema y se fortalezca a nivel público el acceso a tratamientos integrales que incluyan, por ejemplo, prestaciones como la terapia ocupacional, que actualmente no están dentro de la canasta GES”.

Nueva información sobre la enfermedad

Se estima que cerca de 40 mil personas viven con EP en el país y que por lo menos un 30% no lo sabe. Las proyecciones, por otra parte, indican que esta cifra seguirá creciendo junto con el aumento de la esperanza de vida en el país.

En este marco, la investigación del centro especializado, desarrollada y presentada en este congreso por los profesionales Paola Riveros, Directora de Rehabilitación, Cristián Mateo, fonoaudiólogo, y Paulina Salinas, terapeuta ocupacional, aporta nuevos datos respecto de las alteraciones encontradas en personas con EP. Para ello, tomaron los datos históricos de 300 personas evaluadas por el área de Rehabilitación, entre los años 2017 y 2019.

“En la búsqueda de un perfil, las variables que analizamos fueron postura, reflejos, signos patológicos, movilidad, fuerza, equilibrio, marcha, habla, signos depresivos, habilidades cerebrales y estado nutricional. Además, otros aspectos como los años con la enfermedad, el tipo de escolaridad y los tipos de medicamentos que utiliza”, explica Paola Riveros, directora de Rehabilitación de CENPAR.

Hallazgos reveladores

Dentro de los resultados presentados, se arrojó que el 90% de las personas con Parkinson evaluadas -de los cuales 53% es hombre y 47%, mujer- presenta debilidad muscular de cintura pélvica, lo que afecta la marcha, equilibrio y movilidad. Por otra parte, el 97% de la muestra presenta alteración propioceptiva, por lo cual requerirán en el tiempo acompañamiento para desplazarse para evitar caídas o golpes con superficies.

Uno de los primeros síntomas visuales del Parkinson es el deterioro en el movimiento. En este campo, los números recogidos señalan que las alteraciones neuromotrices en las extremidades superiores se presentan en un 90% de los casos, mismo porcentaje de casos en el que se identifican temblores en reposo. Además, un 99% presenta algún grado de alteración de marcha, ya sea en apoyo de talón o pie, largo de zancada o braceo, entre otros.

“Poca gente sabe lo importante que es la rehabilitación para el tratamiento del Parkinson, la mayoría de las veces las personas tardan en tomar esta decisión. Los números señalan que el 60% presenta menos de 6 años de diagnóstico antes de ir a tratarse, un 22% entre 6 y 10 años, 9% entre 11 y 14 años, y el 9% igual o mayor a 15 años”, explica Paola Riveros.

Por otra parte, en materia cognitiva, el 70% de los casos presenta algún grado de deterioro y respecto de la deglución, un 62% presenta alteraciones que pueden llegar a la hospitalización, aumentando el riesgo de mortalidad en 50%. En el habla, que es otro ítem que se afecta en la EP, el 74% presenta algún grado de variación, ya sea por rigidez muscular facial, lengua, o debilidad muscular asociada. Otro punto importante es la depresión, ya que un 48% muestra signos de esta enfermedad y, luego de evaluación, el 70% de ellos es diagnosticado con depresión. Lo anterior provoca en los pacientes sentimiento de aislamiento, pérdida de apetito y adelgazamiento.

“Estos y otros datos nos han permitido colaborar en la investigación de las condiciones reales en las que se encuentran las personas con EP en Chile. Creemos que es necesario optimizar la educación en todas las aristas del paciente, para ayudar realmente a mejorar su calidad de vida”, señala Riveros. “La comprensión de lo que ocurre permite manejar rápidamente las alteraciones, evitando secuelas futuras y gastos económicos asociados, significando un ahorro también para el Estado, ya que una rehabilitación oportuna reduce los costos de atención a futuro”, finaliza.