El diputado Raúl Soto (DC), citará a Comisión tres veces por semana, además de coordinar la mesa técnica de la oposición, que busca analizar el proyecto de reforma previsional, fijar mínimos comunes e incluir cambios sustanciales a la iniciativa original.

La primera tarea del nuevo presidente de la Comisión de Comisión de Trabajo y Seguridad Social de la Cámara Baja, Raúl Soto, fue reestructurar el trabajo legislativo para la tramitación de la reforma al sistema de pensiones. Es por esto, que su anuncio fue “poner el acelerador” a la discusión de la iniciativa y citó a sus pares a una tercera sesión semanal que permita avanzar de forma rápida la discusión general del proyecto.

Soto, afirmó que la tramitación de la iniciativa “está bastante atrasada” y agregó que “hoy día la prioridad número uno, es el mejoramiento de las pensiones por parte de la ciudadanía, por lo tanto, está tercera sesión de la Comisión, es netamente para acelerar la discusión general del proyecto, de manera tal, que la primera semana de mayo, estemos en condiciones de votar la idea de legislar el proyecto de reforma a las pensiones”.

Asimismo, la tercera sesión que realizará la Comisión de Trabajo, se suma a la mesa técnica de la oposición, liderada por Soto, la cual tendrá lugar todos los lunes de abril.

“El lunes pasado, ya instalamos la mesa técnica de la oposición, que cuenta con la presencia de ex ministros, académicos y expertos en materia previsional y lo que busca principalmente, es elaborar un documento de pisos mínimos de la oposición, para exigir garantía al ejecutivo, para poder aprobar la idea de legislar y que, de aquí a mayo, eso se traduzca en resultados concretos”.

El presidente de la instancia, hizo un llamado al Ejecutivo a “ceder en su posición” y aceptar las propuestas y mejoras que ha presentado y presentará la oposición de la Comisión, ya que, “el proyecto original es totalmente insuficiente, tiene una cobertura limitada, la mejora también es totalmente limitada, no hay una mejora significativa en las pensiones de los chilenos y chilenas, sobre todo en los actuales pensionados y de quienes están próximos a jubilar”.

Finalmente, insistió en que “Este proyecto de pensiones tal cual está no tiene nuestro apoyo” y explicó que su negativa es principalmente porque “la reforma es a  largo plazo, está pensando en mejorar las pensiones en 40 años más y nosotros creemos que hoy día tenemos la oportunidad de hacer un cambio histórico, de hacer un cambio mucho más profundo y estructural al sistema de AFP y vamos a apuntar en esa dirección”.