Ciudadanos, Vox y PP reunieron a unas 45.000 personas en el centro de Madrid y acusaron al presidente del Gobierno de “traición” por negociar con independentistas catalanes.


Unas 45.000 personas según la Delegación del Gobierno, unas 200.000 según los derechistas Partido Popular y Ciudadanos, se congregaron este domingo (10.02.2019) en la plaza de Colón de Madrid (España) para denunciar la “traición” y “humillación” sin precedentes que habría cometido el presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, por negociar con los independentistas catalanes.

Por ello, la derecha española (el radical Vox se plegó, pero no organizó) exigió que se llamara de forma inmediata a elecciones. El manifiesto final de la manifestación fue leído por los periodistas Carlos Cuesta, María Claver y Albert Castillón, quienes acusaron al Gobierno de ceder al “chantaje” de los independentistas, que quieren “destruir la convivencia ciudadana” en España, y apuntaron específicamente contra Sánchez por renunciar “a defender la dignidad de los españoles, con el único objetivo de mantenerse en el poder”.

“El tiempo del gobierno de Sánchez ya ha acabado”, dijo Pablo Casado, líder del PP, en una concentración marcada por la masiva presencia de banderas españolas y algunas de la Unión Europea, además de los gritos de “Sánchez dimisión”, y en la que participaron también el Nobel peruano de Literatura, Mario Vargas Llosa, y Manuel Valls, ex primer ministro francés y candidato a la alcaldía de Barcelona.

Crispación y crispación

La protesta concluyó con una de las imágenes más esperadas: Pablo Casado (PP), Albert Rivera (Ciudadanos) y Santiago Abascal (Vox), posando juntos sobre la tribuna colocada en el Monumento a la llegada de Colón al Nuevo Mundo. Rivera, en su oportunidad, pidió elecciones de inmediato. Abascal fue más allá y exigió que se suspenda la autonomía de Cataluña y que se detenga al presidente catalán, Quim Torra. “El golpe debe sofocarse hasta las últimas consecuencias”, subrayó.

La manifestación tiene lugar luego de que se conociera que Sánchez había propuesto nombrar un relator independiente para que organice y coordine un futuro diálogo entre partidos políticos en Cataluña, en un intento por conseguir los votos necesarios para aprobar el presupuesto. Si eso no ocurre, Sánchez podría verse obligado a convocar elecciones antes de que concluya la legislatura a mitad de 2020.

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) respondió a la concentración señalando que fue “un fracaso de convocatoria”, lo que demuestra que “las ideas unen, la crispación no”. Sánchez, en tanto, dijo en Santander que las tres derechas “lideran la crispación” y “a eso lo llaman patriotismo”.