Innovación para proteger los estanques de la industria vitivinícola, reduce en más de ocho veces la probabilidad de falla de una estructura de almacenamiento frente a un terremoto.

El equipo de investigación de Ingeniería de la Universidad Católica (UC) que creó tres nuevas soluciones tecnológicas de aislación y disipación sísmica para estanques de vinos, obtuvo el primer lugar en los Premios de Transferencia Tecnológica 2018.

La innovación para proteger las reservas vitivinícolas, fue reconocida por la Corfo y la Red de Gestores Tecnológicos como la transferencia tecnológica de mayor impacto en Chile. Luego del terremoto y tsunami del 27F, el sector perdió unos 125 millones de litros por daños en los contenedores.

El proyecto de ingeniería consiste en una familia de dispositivos flexibles que se instalan en las patas o anclajes de los estanques. Estos son capaces de reducir en más de ocho veces la probabilidad de falla de una estructura de almacenamiento frente a un sismo de gran intensidad.

Para el equipo de investigadores, el premio recibido los motiva a continuar escalando este tipo de tecnologías a todo el sector vitivinícola del país. También a otros equipos industriales en general, como los utilizados en alimentos, minería o química.

El desarrollo de la tecnología chilena de protección sísmica, es fruto de más de diez años de investigación, apoyado por un proyecto Fondef, que culminan con tres patentes y el reconocimiento como la mejor transferencia tecnológica de 2018.

Los dispositivos serán presentados a los principales representantes de las viñas del país, el próximo jueves en Santa Cruz. En la oportunidad, los ingenieros realizarán una demostración de las tecnologías creadas y abordarán sus costos, los cuales pueden llegar a un 4% adicional de la inversión total de un contenedor.