Amémonos hasta… los pies

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Escribe Patricia Olavarría Ochoa, Jefa de Carrera Técnico en Podología Clínica, Santo Tomás Rancagua.

Las actividades diarias nos piden estar muy bien presentados para salir de casa a realizar un trámite, concurrir a nuestro trabajo, a pasear, de compras, etc. Generalmente comenzamos esta rutina con un baño o ducha, enseguida nos vestimos, nos colocamos calzado y lo más importante: mirarnos al espejo antes de salir. Ahí vemos que el maquillaje y peinado estén correctos, especialmente las mujeres, y por el lado de ellos, un rostro bien afeitado o una barba bien cuidada.

Si durante esta rutina u otro momento nos detuviéramos a centrar nuestra vista un par de segundos en los pies, podríamos detectar algo que nos permita pesquisar alguna anomalía. En el período invernal los encerramos y escondemos dentro del calzado…  ¡total!, no se ven. Pero los días más calurosos nos obligan a usar zapatos más livianos y es en este preciso instante cuando recién nos preocupamos por lo mal que se encuentran.

Si vamos a la playa, los escondemos bajo la arena, las mujeres nos esmaltamos las uñas, que no están sanas, para que pasen desapercibidas o simplemente evitamos el uso de chalas o sandalias, porque nos avergonzamos de su estado o condición.

Hace unos pocos días, me comentaba una paciente: “Son tan feos mis pies, me da vergüenza”, a lo que respondí: “Imagine que no los tiene… ¿Qué haría?, ¿Cómo se desenvolvería? ¿Cómo se trasladaría de un lugar a otro?  Lo más importante es que usted tiene sus pies porque otras personas no pueden decir lo mismo y es una situación irreversible”.

Es así como después de su atención y las técnicas realizadas por la estudiante de Técnico de Nivel Superior en Podología Clínica, la paciente miraba y tocaba emocionada sus pies, no podía creer el alivio inmediato a sus malestares, comodidad y belleza logrados. En ese momento le manifesté la gran importancia del cuidado de la salud de los pies, los eternos olvidados.

Los pies deben ser tratados por especialistas, es decir, un Técnico de Nivel Superior en Podología Clínica Es relevante el control mensual con estos profesionales para mantener la salud de sus pies. Ellos son los únicos profesionales facultados por el Ministerio de Salud para atender podológicamente los pies de pacientes diabéticos compensados, sin realizar tratamientos invasivos.

Los pies sanos nos permiten pasearnos por la vida con seguridad, tranquilidad y felicidad, mejorando nuestra calidad de vida y autoestima. No olvidar que la autoestima es el motor que nos mueve a intentar ser mejores, que los pies no sean factores determinantes para sentirnos inferiores y tristes. Por eso, invito a cada uno a amarse hasta… los pies.