Terapias innovadoras para atender Infartos, Insuficiencias Respiratorias, Paros Cardiosrespiaratorios y Politraumatizados han permitido llevar los beneficios de la atención de una UCI a los pacientes de la calle, mejorando así las posibilidades de sobrevida.

Un arduo trabajo ha llevado a cabo el Servicio de Salud O’Higgins en torno a lograr la modernización y transformar el Sistema de Atención Médica de Urgencia, más conocido como SAMU, de un dispositivo de traslado de pacientes, a uno que los intervenga precozmente, permitiendo mejorar las posibilidades de sobrevida de quiénes sufren situaciones críticas de salud.

“A la fecha, el SAMU O’Higgins está a la vanguardia en la atención prehospitalaria a nivel del País, por los procedimientos terapéuticos que hemos implementado y desarrollado al interior de las ambulancias, cambiando el concepto de solamente trasladar al paciente y observar su condición clínica durante el traslado al concepto de tratamiento mientras se ejecutan los traslados de Pacientes graves desde el domicilio hasta los Servicios de Urgencia de los Hospitales de mayor complejidad de la región. El SAMU se ha modernizado desarrollando procedimientos de intervención específica que, al ser precoces, mejoran la sobrevida de Pacientes que cursan con enfermedades de riesgo vital”, explica el Doctor Lenin España, Director del SAMU O’Higgins.

Agrega que esta modernización partió con la incorporación de un especialista en Medicina de Urgencia con quién se diseñaron intervenciones en enfermedades relevantes por ser tiempo-dependientes, como es el caso del infarto al miocardio “que es la primera causa de muerte para  la región y el país”, y el accidente cerebro vascular y se incorporó una estrategia pionera en el país y en Latinoamérica, que consiste en transmitir un electrocardiograma desde la ambulancia al Centro Regulador, donde lo evalúa un Médico especialista en Medicina de Urgencias mediante nuestro sistema de teleasistencia, y se le administra en el mismo lugar, ya sea en la calle o su casa,  un medicamento (Tenecteplase) que tiene la finalidad de destapar la arteria coronaria que está causando el infarto, permitiendo la recuperación de la circulación al territorio cardíaco afectado.

“Al momento tenemos 17 pacientes atendidos directamente con esta estrategia, que ofrece el mismo beneficio en la disminución de la mortalidad que el tratamiento mediante angioplastia coronaria primaria o una angiografía en un pabellón del hospital. Esto implicó una inversión importante porque el medicamento tiene un valor cercano a los 700 mil pesos y se debió realizar capacitación, implementar equipos de monitorización hemodinámica capaz de transmitir el electrocardiograma utilizando wifi y disponer de un Médico Especialista que entregue la indicación de administrar el medicamento. Desde el SAMU entregamos apoyo a los Servicios de Atención Primaria de Urgencias (SAPU), Postas de Salud Rural y Hospitales de Baja Complejidad mediante asistencia remota, porque el objetivo es que el tratamiento del Infarto al Miocardio se inicie con la administración del medicamento señalado anteriormente antes de que pasen dos horas desde el inicio del dolor al pecho, para que sea efectivo”, destacó.

La segunda etapa fue evolucionar mediante capacitaciones y ayuda tecnológica los procedimientos de Reanimación CardioPulmonar (RCP), que realiza el SAMU. Para ello se adquirió un monitor que asiste en vivo al reanimador y que guía las comprensiones que le hace al tórax del Paciente (masaje cardíaco), permitiendo mejorar la calidad de esas compresiones.

“La evidencia actual -precisa el doctor España- indica que la RCP debe centrarse en la calidad de las comprensiones, a la profundidad y frecuencia correcta, y que no se detengan. Este equipo nos ha permitido subir de un 1% de efectividad en las compresiones a un 84%, y es así como desde su implementación hemos tenido dos casos de pacientes que estuvieron en Paro Cardiorespiratorio en la calle y que después de la reanimación salieron del paro sin quedar con daño neurológico. Ese es el objetivo último, reanimar al paciente con un elevado nivel técnico, para que su cerebro no termine dañado por la falta de oxígeno”.

El tercer aspecto que se ha desarrollado en la gestión clínica del SAMU, durante el último año, fue el tratamiento precoz de la Insuficiencia Respiratoria Aguda, donde los Pacientes normalmente terminaban en una Unidad de Paciente Crítico (UCI) intubados y con ventilación mecánica invasiva “que si bien es un buen soporte, hay un daño colateral asociado al uso. Además, la hospitalización en una UCI se asocia a un elevado riesgo de contraer infecciones por gérmenes de alta resistencia antibiótica. Para evitar esto, el SAMU incorporó una terapia que también es de vanguardia en el país: llegamos rápidamente al paciente y le damos soporte ventilatorio no invasivo mediante el uso de equipamiento de ventilación mecánica, que permite mejorar la capacidad respiratoria y es así como tenemos 65 pacientes en este año que recibieron este tipo de ventilación. En el seguimiento que hemos realizado a estos Pacientes se ha comprobado que ninguno requirió intubación ni ventilación mecánica invasiva”.

“Todo esto -afirma el Director del SAMU- apunta a que el Paciente grave reciba desde la atención prehospitalaria cuidados de Medicina Crítica como si estuviera en una UCI, ya que la evidencia muestra que el Paciente tiene menos complicaciones. Para realizar lo anterior con elevada calidad técnica se requirió actualizar el arsenal farmacológico, donde hemos incorporado medicamentos para la sedación, la analgesia y para el manejo de la intubación, de tal forma que si el Paciente debe ser sometido a estos procedimientos, sea más seguro hacerlo. Además sumamos a la actualización de la canasta de medicamentos el Ácido Tranexámico que mejora la sobrevida en Pacientes que sufren traumatismos graves”.

Actualmente el SAMU se encuentra trabajando en el tratamiento de los Pacientes Politraumatizados “donde gracias al Servicio de Salud contamos con la asesoría de una Profesional Médico Especialista en Cirugía de Trauma que está diseñando una red de tratamiento y derivación para Pacientes Politraumatizados, que podríamos decir es alternativa a la red habitual, porque este es un paciente que requiere un traslado rápido, un control de la hemorragia y llegar a un centro que cuente con las condiciones para  atenderlo, y eso no está en todos los establecimientos”, señala el doctor.

“Ha sido un camino intenso, de mucha capacitación en el uso de nuevas tecnologías, el uso de nuevos medicamentos y hoy nos están viendo desde sistemas de atención prehospitalaria de otras regiones, por lo que estamos haciendo. Estos nuevos y mayores desafíos implican otras mejoras que debemos hacer. Aquí es fundamental el personal del SAMU, que es tremendamente capacitado, muy comprometido y trabaja en escenarios complejos, en un contexto de presión con personas que viven momentos complejos y si bien han aprendido a manejar estas situaciones de stress, es necesario que tengan las mejores condiciones para trabajar”.

Es por ello que como desafío futuro se plantea la necesidad de mejorar el estándar de infraestructura de las Bases SAMU ubicadas en las comunas de la Región, optimizar el sistema de radiocomunicaciones para que sea más eficiente e incorporar softwares y aplicaciones que permitan hacer más precisa la medición del tiempo de respuesta. Para esto, la Subdirección Médica del Servicio de Salud ha implementado un profesional de las Tecnologías de la Información a tiempo completo en el SAMU, lo que significa un avance para nosotros.

Por otra parte, “la demanda por nuestros servicios está teniendo un alza y el perfil de nuestros enfermos es un 10% de Paciente Críticos y un 90% que requiere ambulancias básicas. Nuestra flota actual es de 7 ambulancias avanzadas y 8 básicas, por lo cual si nos proyectamos deberían aumentar estás últimas y también mejorar el estándar de nuestros móviles.

Como resultados de las gestiones de la Dirección de Servicio de Salud se procederán a reponer 3 ambulancias avanzadas para el SAMU y 20 ambulancias básicas para los Hospitales de la Región, con un estándar de calidad mayor que el existente actualmente. La inversión para concretar esta reposición de ambulancias con el equipamiento necesario asciende a más de 1.400 millones de pesos, lo que se concretaría entre finales de este año y principios del siguiente.