Cremas corporales, faciales, de mano, gel capilar y exfoliantes son las que están aprendiendo a preparar un grupo de mujeres de Cáhuil, gracias a la alianza de la Seremi de Minería y Sence.

Quince son las mujeres que, cada tarde, se reúnen en la sede de la Junta de Vecinos de Barrancas para aprender la teoría y la práctica de la elaboración de productos cosméticos en base a sal de mar.

Y las clases del curso -que como Entidad Requirente gestionó la Seremi de Minería ante Sence- han dado sus frutos. Tal como se lo mostraron las productoras a los Seremis de Minería de las regiones de O’Higgins, Daniel Fernández, y Metropolitana, Patricio Valdés, y la Coordinadora Regional del Maule, Katherinne Tello, quienes la visitaron para conocer, en terreno, las bondades de estos productos con sello, Made in Pichilemu.

Guiadas por el profesor Miguel Cerda anotan las recetas y luego miden los ingredientes en pequeñas balanzas para dar vida a cremas corporales, faciales, de mano, gel capilar y exfoliantes.

Para el Seremi de Minería de la Región Metropolitana, Patricio Valdés, la iniciativa es “digna de ser exportada y copiada porque permite que se puedan elaborar estos productos que abren nuevos mercados a la sal de mar, que, tradicionalmente, conocemos en nuestra mesa y que acá nos muestra su bondades en la cosmética. Abrir nuevos oportunidades para los pequeños productores de la minería es una tarea que nos ha encomendado el Presidente Sebastián Pinera, y esta es una muestra de ello”.

Por su parte, el Seremi de Minería, Daniel Fernández, explicó que las participantes del curso son mujeres que están ligadas a la producción de sal de mar porque son familiares de salineros y venden el blanco mineral no metálico en kioscos, ubicados alrededor de la playa. “Con este curso, estas productoras mejorarán su oferta de productos, que ya incluye sal gourmet, y por tanto, sus oportunidades de venta. Como apreciamos acá están muy conformes; el curso ha sido un éxito, y es posible, gracias al trabajo conjunto que realizamos con Sence y que nos permite capacitar a públicos más específicos, como estas productoras de Cáhuil, Barrancas y la Villa”.

El Seremi agregó que “fomentar el desarrollo de la pequeña minería, así como incorporar a la mujer a este sector productivo es una tarea prioritaria para el Gobierno y aquí esto se concreta”, señaló Daniel Fernández.

En otro punto de la sede, la Coordinadora Regional de Minería, Katherinne Tello, observa como las mujeres elaboran sus productos y da el visto bueno a las cremas de mano, felicitándolas por su trabajo. “Esta es una muestra concreta de que buscar nuevas posibilidades para una materia prima, como es la sal de mar, puede generar excelentes oportunidades como éstas. Ellas están traduciendo este aprendizaje en más aportes e ingresos para sus familias”.

La comercialización

El curso “Elaboración de productos cosméticos en base a sal de mar” incluye un módulo de comercialización, a través del cual las alumnas no sólo mejorarán sus técnicas de ventas, sino que tendrán una página web, a la que denominaron “Artesanas de Barrancas” y cada una contará con etiquetas personalizadas de sus productos, que ya tienen sello de mujer.